Thredup: un particular mercado de ropa de segunda mano

Una iniciativa americana plantea una vuelta de hoja al mercado de la moda de segunda mano. La idea, podría tener efecto en España y hacer que la moda usada adquiera mayor valor.

segunda mano Tgredup

Seguramente muchos de nuestros lectores hayan estado atentos a todos esos artículos en los que hablábamos de uno u otro modo de economía colaborativa apostando por aplicaciones con las que contratar productos y servicios de segunda mano, con opciones de trueque, o incluso con alternativas de transporte colaborativo en la que los trayectos se pagan entre varios. En este caso concreto quiero hablarte de un nuevo modelo de negocio, que aunque de momento se lleva a cabo solamente en los Estados Unidos, sí que podría resultar muy inspirador en cuanto a su funcionamiento por el auge de este tipo de ideas en una España en crisis que cada vez las ve con mejores ojos.

Me refiero a la página ThredUP en la que se plantea literalmente la venta de ropa de segunda mano, pero a la que se le da un nuevo vuelco como propuesta de negocio. Si hasta ahora era bastante habitual encontrarnos con tiendas que se dedicaban a vender de forma física productos que vendedores les habían dejado por un precio inferior al del mercado al que ellos pretenden conquistar, o era bastante común encontrarnos con directorios web en los que cualquiera podía poner a la venta sus propias prendas de moda esperando a que alguien hiciese ofertas, en este caso se plantea de otro modo. La red compra bolsas a los consumidores que quieren deshacerse de la ropa, y esas bolsas tienen un precio de salida según su calidad, marca y estado. Una vez que otro comprador se ha hecho con ellas, entonces el vendedor recibe su dinero.

En realidad, se trata de una manera de hacer negocios en la segunda mano en la que el intermediario tiene casi todas las de ganar, pero que sin embargo, están triunfando por el hecho de que no pagan mal, porque cuentan con un stock muy grande y porque además se reservan el derecho de comprar solo productos de ciertas marcas. En resumen, nos encontramos con un escaparate virtual en el que poder ver qué productos están a la venta y qué productos nos vamos a llevar a casa por menos dinero. Aunque como compradores probablemente cuando se recurre a la segunda mano se pretende obtener liquidez cuanto antes, es cierto que si se sabe que se cobrará más, a veces la espera compensa.

El modelo Thredup

No sería cierto decir que en España no haya absolutamente nadie que haga algo similar. De hecho, en nuestra entrada sobre tiendas de segunda mano para accesorios y moda infantil dimos con algunos casos similares. Aún así, el planteamiento de Thredup es distinto. Aunque el vendedor envía una bolsa llena de cosas, cosas que puede valorar antes en la calculadora de la web según la marca y el producto que sean, cada una de esas prendas tiene un valor individual, valor individual que se cobra una vez se vende el producto y tras descontar la comisión que se lleva en este caso el intermediario. En ese sentido, la valoración de las prendas puede ser realmente alta. Solo intentando hacer una prueba para escribir este aertículo de hoy me he encontrado que por un top de Zara pueden llegar a pagar 14 dólares, y por una prenda idéntica de Pull&Bear hasta 9,90 dólares. Ambas cifras son muy superiores a lo que podríamos encontrarnos en España en los mercados de segunda mano para dichas marcas.

Lo que me ha gustado de este proyecto americano es precisamente que pone en valor a todos los enlaces de la cadena en la venta de segunda mano. Quién vende es importante, porque sin él no se podría tener tanta cantidad de productos. Así que hay que cuidarlo pagándole realmente bien por lo que vende. Pero si no se le aplica la misma lógica a quién compra, no hay negocio. Así que para el comprador, la estrategia de diferenciación está en el hecho de que el catálogo es amplio y todas las prendas se etiquetan por marcas, así como se garantiza su perfecto estado. El comprador pagará más por asegurarse todo esto, y con ese extra, la empresa también pone en valor su trabajo. Es la segunda mano vista como verdadero negocio en el que todos ganan.

Particularmente no creo que el modelo de negocio que se plantea en Thredup vaya a tardar demasiado en llegar a España. De hecho, en nuestro país ya se han dado las principales razones para que la economía colaborativa arranque, y no parece que éstas vayan a ceder en los próximos meses. Yo auguro que llegarán muchas más ideas como ésta, y que dicho sea de paso, por mi parte son bienvenidas por los fines que persiguen. ¿Tú ya te has pasado a la economía colaborativa?

Página Oficial: Thredup

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