Razones por las que deberías pensar en cambiar de trabajo

Aunque no son buenos tiempos para dejar la ocupación y buscar otra empresa, hay razones para hacerlo, sobre todo, cuando está afectando a tu salud física o a tu comportamiento y humor.

cambio trabajo

Los tiempos que corren, en los que el trabajo escasea sea cual sea tu edad, la verdad es que para muchos, es imposible pensar en cambiar de trabajo. Sin embargo, hay que ser realistas, y entender que aunque sea una decisión arriesgada, por el tiempo que pasamos en la empresa, y por lo que nos supone para nuestra vida personal y profesional, no se puede estar toda una vida en un lugar en el que no nos sentimos cómodos, en el que no vemos el futuro demasiado cierto, ni en el que estamos contentos con las tareas que realizamos día tras día. Así que hoy vamos a hablar de esas razones que podrían motivar un cambio de trabajo.

No se trata tampoco de hacerlo a la primera de cambio. Si la decisión de cambiar de empleo debe meditarse siempre, en los tiempos en los que corren, debería ser aún más pensada, ya que en realidad nos encontramos con que quizás el mercado laboral no nos responda como queremos. Aún así, creo que en algún momento hay que tomar la decisión, y si todavía no estás seguro de si ha llegado o no, deberías echar un vistazo a nuestro resumen de razones por las que habría que cambiar de trabajo ahora.

  1. No te sientes cómodo con lo que haces: no te gusta, no te llena, o no era lo que te habías imaginado. Está claro que no puede ser que lo decidas en un mes. Hay que probar, hay que esforzarse y hay que ver qué otras oportunidades nos da la empresa. Sin embargo, si llevas años haciendo lo mismo, y no acabas de verle la utilidad, ni te compensa personalmente, creo que es hora de pensar en irse con la música a otra parte. Aunque antes habría que pensar en lo que se quiere hacer, y echar currículums antes de firmar la carta de dimisión.
  2. No te deja mostrar tus habilidades: está claro que cada uno de nosotros tiene cosas que se le dan mejor que otras. De eso no cabe ninguna duda. Pero desde luego, si tu empresa no te permite exponerlas, y sacar partido de ellas, y además consideras que en realidad éstas son importantes y te definen, deberías luchas por sacarlas a la luz. Así que quizás es hora de buscar un sitio en el que tus habilidades vayan por encima de las demás cosas y te sientas a gusto con lo que haces.
  3. Es imposible conciliar: cuando tenemos familia, está claro que pese a que el trabajo es importante, pasa en parte a un segundo plano. Sobre todo en el caso de las mujeres, aunque sea un derecho reconocido, en ocasiones se plantea una jornada imposible. Si no te dan facilidades, sientes que no puedes más y que has hecho hasta lo imposible, puede que sea hora de tomarse un descanso, y buscar otro lugar en el que las cosas sean más fáciles.
  4. La empresa no tiene futuro: si ves que se despide gente, que la actividad está bajando y te quedas de brazos cruzados, es muy probable que para cuando reacciones sea realmente tarde. Así que mejor, más aún tal y como están las cosas en el mundo empresarial, será comenzar a buscar un trabajo en otro sitio. Y si nunca sucede lo peor y te quieres quedar, porque ves que las cosas cambian, siempre tienes esa oportunidad.
  5. No soportas el ambiente de trabajo: trabajar es un placer, o un martirio, dependiendo mucho de los compañeros con los que te tengas que relacionar. Es por ello que si en tu caso se ha convertido en una nube tóxica, y ya has probado a cambiarlo por distintos medios, puede que vaya siendo hora de dejar la toxicidad a un lado y buscar un sitio en el que se respire un mejor «rollo». Eso puede traerte mejoras personales y sobre todo, mucha más tranquilidad en todos los aspectos de tu vida.
  6. Tu jefe es un imbécil: no me refiero a que sea un imbécil porque es quién manda y da las órdenes. Porque al fin y al cabo, todo el mundo puede equivocarse. Me refiero a esa clases de jefes que se creen con derecho a prácticamente todo, que humillan, que pretenden llevar la razón siempre y que jamás asumen errores. Si ves que su actitud fomenta que tus habilidades se vean menguadas, que haya un ambiente tóxico o que realmente haya dejado de gustarte lo que haces, puede que también sea un buen momento para reflexionar sobre la idea de dejar el trabajo. Pero planificándolo con antelación para que no se convierta en el problema de tu vida. Al fin y al cabo, no pasará nada si lo tienes que aguantar dos meses más mientras buscas otra cosa.

Imagen: Alejandro Pinto

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