¿Qué es el sobreendeudamiento familiar y cómo evitarlo?

El sobreendeudamiento familiar ocurre cuando las deudas superan los ingresos, haciendo que caigas en una situación límite. Aunque sea común en España por nuestra cultura, se combate con educación financiera, con ahorro, con eliminación de gastos y con evitar financiar salvo que sea estrictamente necesario

Sobreendeudamiento familiar

Cuando hay deudas, generalmente se pueden ir pagando poco a poco, pues los ingresos y su capacidad de respuesta suelen compensarlo. Sin embargo, hay veces en las que no se llega a fin de mes y las deudas no dejan de crecer cada día. 

Cuando eso ocurre, estamos hablando del llamado sobreendeudamiento familiar, el cual puede provocar la bancarrota. ¿Cómo lo evitamos? Vamos a ver todo sobre este fenómeno y las cosas que se pueden hacer para evitar que nos ocurra a nosotros.

Así es el sobreendeudamiento familiar

El sobreendeudamiento familiar ocurre cuando las deudas familiares superan la capacidad de respuesta y el ahorro, es decir, una deuda que la familia no es capaz de soportar.

El problema es que la deuda obliga a acudir a créditos y productos financieros de dudosa reputación para poder salvarse, algo que puede hacer la bola de nieve más grande.

Causas típicas

Las causas típicas de este fenómeno tienen que ver por lo general de la mala gestión de la economía familiar. Muchas personas no tienen ningún plan de ahorro y viven completamente al día, algo que produce problemas en el largo plazo.

Esta mala planificación se une a intereses y conflictos personales diferentes en el ámbito familiar. Por ejemplo, quizá un miembro de la familia se haya endeudado para comprar un coche, a pesar de las advertencias de otros para no hacerlo.

Finalmente, se puede deber a problemas con las entidades de crédito y al desconocimiento de la ley. Si se recurre a entidades de microcrédito se puede incurrir en cláusulas de usura, prórrogas ilegales y demás irregularidades. Si se conoce la ley, se va a juicio y se recupera el dinero, pero si no se conoce, se acaba cayendo en una espiral de deuda, donde se piden préstamos para pagar otros, préstamos para pagar prórrogas, etc.

En España es común por nuestra naturaleza

En España, es muy común el sobreendeudamiento familiar. Los salarios bajos del país se unen a la falta de ahorro, ya que se tiende a vivir completamente al día. Al final, si se unen los salarios bajos para el nivel de vida y la tendencia a vivir sin ahorrar, se puede acabar con un endeudamiento muy grande.

Además, muchas personas son muy de tener caprichos a corto plazo y de vivir en el presente. Es muy común endeudarse para unas vacaciones o para un coche nuevo en lugar de ahorrar para costeárselos.

Finalmente, no hay una cultura económica que indica las buenas y las malas praxis del ahorro. La falta de educación financiera hace que las personas acaben en situaciones no previstas y no tengan en cuenta conceptos básicos. Por ejemplo, la mayoría no saben que la suma de cuotas por intereses y amortización de capital no debe superar el 40% de las rentas.

Esta falta de educación financiera también nos hace pedir préstamos sin informarnos antes de las condiciones, cayendo a menudo en los microcréditos abusivos que hemos mencionado antes. La cultura de la financiación nos hace despreocuparnos de pagar ciertas cosas, pero realmente las acabaremos pagando en el futuro y con intereses.

Cómo evitar el sobreendeudamiento familiar

La única forma de evitar el sobreendeudamiento familiar es teniendo una buena educación financiera y planificación de la economía. Esto incluye esforzarse por ahorrar dinero cada mes y tratar de que los préstamos (incluyendo la hipoteca) no superen el 40% de los ingresos. 

Muchas veces, se piensa que no se puede ahorrar por el salario bajo, pero siempre hay formas de hacerlo. Hay gastos hormiga que nos comen los ahorros poco a poco. Tomar el café en el bar, beber refrescos, comprar una chocolatina como un premio o comprar chicles puede hacernos gastar miles de euros al año. Para identificarlos, lo mejor es tener una calculadora de lo que gastamos y asegurarnos de ahorrar cada mes en cosas que realmente no necesitamos.

Por otro lado, hay gastos que son caprichos y realmente no nos hace falta. Si ganas 1000 euros, no te puedes permitir un coche nuevo de 24.000, un ordenador de 1500 ni un teléfono móvil de 900 euros. Al final, puedes hacer lo mismo con un coche de 3000 euros de segunda mano, un ordenador de 500 y un móvil de 100 euros.

Finalmente, evita endeudarte salvo que sea estrictamente necesario. No te vas a morir por no ir de vacaciones un año, así que, si no has ahorrado para ellas, no te endeudes para pedirlas. Si necesitas financiar sí o sí, al menos aprende sobre los diferentes productos financieros y elige el más adecuado para tu economía y tus intereses.

Y si ya estás con el agua al cuello, busca otras soluciones antes que pedir más créditos. Pide dinero a algún familiar, trata de buscar un trabajo de fin de semana o vende alguna cosa en internet para salvar el mal mes.

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