Más barato si lo haces tu mismo: 5 ejemplos

No es ningún secreto que a todos nos gusta olvidarnos de las molestias que suponen los pequeños desperfectos de la casa y otros asuntos que podemos solucionar fácilmente a golpe de Visa, pero en tiempos de escasez monetaria, un buen replanteamiento al respecto puede hacer mucho bien.

Así pues, hoy os presentamos cinco ejemplos que resultan extremadamente más baratos si los haces por tu cuenta. Evidentemente todos valoramos nuestro tiempo libre y no queremos pasarnos el fin de semana o horas después de trabajar lidiando con asuntos que estamos acostumbrados que se solucionen solos a base de pagar la factura, pero con un poco de organización, todo es posible.

  • Preparar la comida: El bocadillo o el menú en el restaurante en la esquina de tu lugar de trabajo resulta un escape importante de dinero cuando haces las cuentas. Preparar tu comida para llevarte un tapper al trabajo puede ahorrarte 1.500 euros al año (contando 7 euros de gasto diario por 5 días laborales a la semana por 44 semanas de trabajo al año). Evidentemente le tienes que añadir el coste de la comida que preparas en casa, pero aún así el ahorro es extremadamente considerable.
  • Mejoras en la casa y reparaciones: Muchos de los problemas y reparaciones que necesitarás en casa, requerirán la presencia de un profesional, pero tantas otras pueden ser solventadas con un poco de maña e intención por tu parte. Puede resultar muy satisfactorio y educativo el que puedas lidiar con según que problemas tu mismo, invirtiendo en cuatro herramientas y extendiendo la búsqueda a Google y a tus vecinos manitas. En Get Rich Slowly nos lanzan algunos consejos al respecto (en inglés).
  • Cuidado personal: La manicura, pedicura, según que tratamientos del cabello y aprender a cortártelo por ti misma/o, son cosas que pueden suponer un ahorro considerable una vez dejas de pagar por ello. Así mismo, ejemplos como los que comentábamos el otro día y recetas para fabricarte tus propios productos pueden ayudarte también en esta tarea. Además, es un ejemplo perfecto para poner en práctica el intercambio de conocimientos.
  • Lavado y cosido: Tratar y remendar tu propia ropa es otra gran manera de no gastar en gastos domésticos. Una vez has aprendido a coser un botón, puedes ampliar tus conocimientos mediante ensayo/error, y una vez más, ofrecer algo a cambio de que algún amigo/a te ayude en la tarea. Lo mismo con el planchado y las limpiezas especiales, todo es fácil y barato una vez aprendes a hacerlo en casa.
  • Jardinería y limpieza de la casa: Poco que decir si os animáis a seguir los ejemplos previamente mencionados. La organización y las ganas de aprender por ti mismo/a, además de la satisfacción del trabajo bien hecho pueden eliminar un par de gastos de tu lista de facturas mensuales.

Vía Get Rich Slowly.

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