Ahorra dinero en el supermercado aplicando el método de la compra inversa

El sistema de la compra inversa consiste en hacer una lista de la compra de lo que ya tienes, en vez de lo que crees que necesitas. Para ello, haz un inventario completo del hogar y solamente compra lo indispensable para reponerlo. Gracias a este método, se ahorran visitas al supermercado y gasolina, además de comprar menos cosas innecesarias

Ahorro supermercado compra inversa

En estos tiempos que corren, los precios de los alimentos básicos están por las nubes y es más difícil ahorrar que nunca. Por este motivo, parece que los métodos tradicionales de ahorro no funcionan igual de bien y acabamos ahorrando poco.

Por este motivo, vamos a traerte un método poco conocido. Se trata de la lista de la compra inversa, un sistema que busca darle la vuelta a las listas tradicionales y que sirve para ahorrar. ¿Quieres conocerlo? Pues lo harás si sigues leyendo.

Cómo ahorrar con el método de la lista de la compra inversa

Generalmente, la gente suele acudir al supermercado con una lista de la compra hecha, donde apuntas lo que es necesario en teoría para el hogar. El problema con este sistema es que acabamos comprando demasiadas cosas, incluyendo un exceso de productos que ya habíamos comprado antes.

Por otro lado, siempre se nos olvida algo, teniendo que visitar más veces el supermercado, con el consecuente gasto en combustible. Además, a más visitas, más posibilidades hay de comprar cosas que no necesitamos.

Por ello, la lista de la compra inversa es un método que funciona y que da una alternativa a la lista tradicional.

¿Qué es la lista de la compra inversa?

En este caso, no apuntaremos los productos que necesitamos. En su lugar, haremos un inventario en casa, buscando los productos que ya tenemos y anotándolos en una lista. Eso incluye la comida, los productos de limpieza y demás productos necesarios.

Este método se utiliza una vez al mes. eligiendo un día para hacer el inventario. La clave es que los productos que tenemos por casa suelen ser los imprescindibles y los necesarios.

Después, se trata de ir reponiendo lo que vayamos gastando, comprando solamente lo necesario y lo que tenemos en casa.

El sistema de la compra inversa tiene dos ventajas con respecto a la lista de la compra tradicional:

  • Menos visitas al supermercado: al saber lo que tenemos en casa, nunca nos dejaremos nada, visitando menos veces el supermercado. Eso se traduce en ahorro de tiempo (que hoy en día es dinero) y ahorro de combustible. Además, visitar menos el supermercado reduce las tentaciones para comprar cosas innecesarias.
  • Una lista más lógica: esta lista de la compra solamente tendrá lo necesario e imprescindible, así que se ahorrará en gastos innecesarios. Solamente comprarás lo básico para reponer lo que ya tenemos, en lugar de hacer listas abstractas que a menudo se llenan de caprichos y cosas que no hacen tanta falta.

¿Cómo ahorrar todavía más y no tirar nada?

Este sistema funciona, pero tiene el inconveniente de que requiere de una gran planificación. Por ejemplo, deberás planificar las comidas para comprar solo lo que te hace falta, en lugar de improvisar lo que comes. No servirá de nada tener una lista con productos básicos como carne y arroz si luego te compras cualquier cosa precocinada.

Si no quieres tirar nada, lo más inteligente es hacer compras al por mayor, comprando alimentos no perecederos y congelando los perecederos. Lo mejor es hacerlo una vez al mes, repitiendo el inventario al mes siguiente para ver lo que hay y reponerlo en el supermercado. Es más, repetir el inventario será cada vez menos tedioso, ya que irás ajustando tu consumo para comprar siempre lo mismo.

Otras alternativas de ahorro

Este es un buen método para ahorrar, pero no es ni mucho menos el único. También puedes usar otros como el método Kakebo, el cual consiste en usar un libro de cuentas para controlar en qué se va cada cosa, dividiendo los gastos en indispensables, opcionales o caprichos. Además, obliga a establecer un objetivo financiero para poder ahorrar.

Si no te gusta anotar las cosas y te cuesta mucho ahorrar, puedes probar con el método de las 52 semanas. En este método, se empieza ahorrando un euro cada semana, añadiendo un euro al ahorro total a medida que pasa el tiempo, ahorrando dos euros en la segunda y así sucesivamente.

Al final, acabarás ahorrando 52 euros la última semana y si lo has cumplido, tendrás más de 1300 euros en un año. Si quieres ahorrar más, puedes empezar por una cantidad mayor, siempre cumpliendo el principio de ir incrementando tu ahorro para que sea sencillo.

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