5 maneras de controlar tus impulsos y conseguir eliminar gastos superfluos

Para controlar los impulsos de forma más eficaz y empezar a ahorrar, hay 5 formas que te ayudarán. Aprende a tolerar la frustración y a distraerte, identifica la causa del impulso, relájate con la meditación, busca un sustituto y aprende de tus errores para no repetirlos

Controlar impulsos eliminar gastos supérfluos

Si estás buscando ahorrar dinero a fin de mes, lo primero que deberías hacer es controlar tus impulsos. Los gastos emotivos suelen llevar consigo la compra compulsiva de cosas que no necesitas, provocando un gasto excesivo y un arrepentimiento posterior.

¿Es posible controlar los impulsos y gastar menos dinero? ¡Claro que sí! Precisamente hoy hablaremos de cómo controlarlos, consiguiendo así quitarte todos estos gastos supérfluos que no necesitas.

Así podrás controlar tus impulsos

En concreto, tenemos 5 tips para controlar tus impulsos de una forma mucho más eficaz. Como irás viendo, casi todos tienen que ver con las emociones, así que, el control emocional será clave para resolver los impuestos y ahorrar.

Buscar la causa

Todos los impulsos y acciones no deseadas tienen una causa, la cual puede ser mucho más profunda de lo que puede parecer. Por ejemplo, es posible que te guste tomar refrescos en exceso, picotear dulce entre horas o comprar de forma compulsiva.

Muchas veces, esta conducta está motivada por alguna emoción negativa. Puede ser aburrimiento, ansiedad o simplemente un hábito adquirido. Lo importante es identificar la causa y cómo nos sentimos al hacerla, con el fin de detectar lo que nos está pasando.

Distraerse y tolerar la frustración

Muchas veces, las conductas impulsivas se hacen por simple aburrimiento, como por ejemplo picar entre horas o ir a comprar. Para evitarlos, es tan simple como acabar con el aburrimiento con distracciones que nos generen emociones positivas, las cuales sustituirán a las que nos generábamos con los gastos superfluos.

Eso sí, en otros casos, simplemente hay que tener fuerza de voluntad y tolerar la frustración. Si resistes las ganas de satisfacer tus deseos rápidamente y tienes paciencia, podrás conseguir grandes resultados y ahorrar dinero. Cada vez que pienses en la frustración que te genera, piensa en lo que vas a hacer con lo que te estás ahorrando, además de los beneficios para la salud y el físico.

Método de sustitución

Muchas veces, los impulsos pueden ser sustituidos por otros, especialmente cuando son hábitos. Por ejemplo, puedes cambiar el antojo de chocolate por fruta, mucho más saludable y con un sabor delicioso.

Por otro lado, también puedes cambiarlo por otros impulsos que te generen emociones positivas. Si tienes ganas de comer bocadillos, puedes ponerte a escuchar música en su lugar, siempre que te genere esas emociones positivas que te genera comer.

Meditar y relajarse

En otras ocasiones, es posible controlar un impulso simplemente relajándose. Puede sonar como un cliché, pero cerrar los ojos, respirar hondo y contar hasta 10 ayuda a calmar la mayoría. Y lo mejor de todo es que es totalmente gratuito.

Si eso no basta, podrás recurrir a la meditación, una práctica que ayuda a controlarnos mejor y a reflexionar sobre las causas y nuestro estado psicológico en general. Una buena actividad es el yoga, el cual no solamente te dará beneficios a nivel mental, sino también a nivel físico.

En cualquier caso, se trata de relajarse y de controlar las emociones. Cuenta hasta 10 si tienes muchas ganas de ir a comprar un capricho o medita si realmente lo necesitas. Si esperas un poco antes de hacer la compra, podrás evitarte muchos gastos innecesarios de cosas que no necesitas.

Otras veces, el problema es aún más grave, llegando a conductas peligrosas como adicciones o trastornos alimentarios. En este caso, lo recomendable es acudir directamente a terapia, especialmente cuando esté relacionado con algún trastorno de personalidad o algún trauma. Es difícil salir solo, así que es bueno pedir ayuda de vez en cuando.

Aprender del error

No sirve de nada controlar los impulsos si lo hacemos solo de forma temporal, es decir, si volvemos a caer en las mismas trampas. Por este motivo, hay que tratar de aprender de los errores y recordarlos siempre, con el fin de no volver a repetirlos.

Para ello, es imprescindible tener un cuaderno donde apuntes todo lo que ocurre con tus impulsos. Por ejemplo, cada vez que te ocurra algo, puedes anotarlo. Anota el impulso, la causa del mismo y la fecha.

Gracias a esto, podrás ver lo que lo está causando en caso de recaída, pudiendo así atacar de una mejor forma la causa. Es importante revisarlo todo bien e ir haciendo un seguimiento.

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