¿Son tan rentables los depósitos como nos los pintan?

La rentabilidad de los depósitos está en entredicho. Lo cierto es que la imposición al ahorro y las retenciones hacen que sea imposible encontrar una rentabilidad que convenza.

depositos bancarios

Lo cierto es que cuando hemos hablado de impuestos, en más de una ocasión nos hemos encontrado con que de aquellas que más se habla, no son siempre las que afectan a los ahorradores. De hecho, además de retenernos más y de aumentar el IVA, el impuesto al ahorro ha sido brutal en España. Dejando de lado el tema de las preferentes, que se convirtió en un verdadero escándalo, ya son muchos los organismos que ponen en entredicho que la fiscalidad que se aplica al ahorro en España sea de las más recomendables. Es por ello que hoy, visto que el tema en A Fin de Mes lo hemos tratado poco, y creo que es de los que más os interesan, vamos a hablarte de depósitos, y de cómo son de rentables con la actual política de impuestos.

Para los que no tenéis depósitos, o para los que no controláis estos temas de fiscalidad, habréis de saber que cuando el banco nos rinde los intereses aplicados al ahorro, de forma automática, la entidad está obligada a retenernos un 21% en concepto de IRPF. Esa retención, aunque sea bastante alta y nos reporte muchos menos beneficios de los esperados mensualmente, se regulariza en renta, con lo que podrás recuperar parte del dinero que te han retenido en el caso de que hayas ya pagado de más respecto a tus ingresos.

Pese a que esto es así, la política de retenciones al 21% del IRPF en los depósitos influye de manera negativa sobre la liquidez del contribuyente, sobre todo del ahorrador que busca de algún modo rentabilizar el capital y que supone un ingreso importante en su economía doméstica. Sin embargo, esta no es la peor parte de la historia que hace que los depósitos no sean nada rentables, aún eligiendo la mejor oferta del mercado.

Aparte de esa retención sobre el IRPF que podremos o no recuperar,  en el caso de los depósitos hay un impuesto especial para los ingresos que nos hayan generado esos intereses. Así, en caso de que hayas obtenido una cifra total de hasta 6.000 euros de interés, tendrás que pagarle directamente a Hacienda un 21% de los intereses generados. Si la cifra asciende hasta 24.000 con el 25%, y a partir de 24.000 euros con el 27%. Se trata de gravámenes altos que no ayudan a potenciar el ahorro. Al menos el que se podría obtener en España.

Vía: Consumer

Imagen: Antonio Tajuelo

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...