¿Qué es un aval bancario y cómo funciona?

Los avales bancarios son operaciones donde el banco (avalista), es responsable a si el cliente (avalado) no puede pagar al tercero (beneficiario). Es una operación cada vez más común, tanto si es un aval técnico como si es uno financiero, teniendo una serie de requisitos que tienen que ver con la solvencia del avalado

Aval bancario funcionamiento

Seguro que has escuchado alguna vez hablar sobre los avales bancarios. Se oye hablar de ellos en hipotecas, en empresas e incluso se escucha en el mundo del fútbol, donde un presidente tiene que presentar un aval bancario millonario para poder presentarse al cargo.

Sin embargo, aunque todos hayamos escuchado hablar sobre ello, pocas personas saben realmente lo que es. Si eres uno de ellos, no te preocupes, ya que te vamos a enseñar todo sobre los avales bancarios y cómo funcionan realmente.

Todo sobre los avales bancarios

Un aval bancario es una operación avalada por la entidad financiera. En concreto, el banco actúa como una garantía ante el cliente, actuando como una especie de seguro si el cliente incumple algunas obligaciones y ofreciendo el dinero que él no puede pagar. De este modo, la entidad se convierte en responsable ante terceros de obligaciones de pagos.

Básicamente, es como si el banco respondiera por ti si tú fallas. Comparándolo con el aval tradicional de las hipotecas, en el cual un familiar paga por ti en caso de tú no poder hacerlo, en el aval bancario es el banco el que lo hace.

Este tipo de operación se da en situaciones cada vez más comunes a pesar de su complejidad. Por ejemplo, lo podemos ver en operaciones de alquiler de vivienda como seguro de impago, así que ya no solo un tema exclusivo de empresarios ricos y de presidentes de fútbol.

La operación tiene 3 figuras, siendo el avalista (el banco que emite el aval), el avalado (el que lo solicita) y el beneficiario (el que exige responsabilidades al banco si hay impagos). Por ejemplo, en el caso de aval para ser presidente de fútbol, el presidente sería el avalado, el avalista sería el banco y el beneficiario sería el club.

Tipos de avales bancarios

Básicamente, hay tres tipos de avales bancarios relevantes, donde cambian las condiciones. En primer lugar, está el preaval, que paga el aval definitivo al cliente, siempre que el beneficiario del mismo cumpla una serie de normas.

Por otro lado, está el aval financiero, que es el más típico. Aquí el banco paga una cantidad de dinero si el cliente no lo ha hecho. Finalmente, está el aval técnico, donde no se paga dinero, sino que se responde de otras formas. Por ejemplo, se responde entregando un bien o un servicio.

Este último tipo de aval es común en los organismos públicos. Por ejemplo, si una empresa tiene una concesión para una obra pública, suele tener que pedir un aval técnico. En el caso de que la obra no se cumpla, el estado ejecutará el aval y recibirá una compensación.

Requisitos típicos para pedir un aval

El aval bancario es una operación de riesgo para los bancos, ya que ellos te cubrirán frente a los problemas que pudieras tener. Por este motivo, los bancos suelen pedirte requisitos para que el riesgo sea el más bajo posible.

El más común es tener una economía personal lo suficientemente solvente para afrontar la deuda que quieres adquirir. En resumen, te avalará con un dinero que puedes devolver y que te puedes permitir.

Cómo pedir un aval paso a paso

Para pedir un aval, deberás acudir al banco, el cual te suele pedir una cuenta abierta. El banco te informará de las condiciones, además de la comisión de apertura de la operación y de los intereses.

Por otro lado, te pedirá todos los papeles necesarios para verificar tu situación económica. Por ejemplo, te puede pedir un contrato de trabajo o algún acuerdo que garantice que puedes permitirte lo que vas a pedir.

Dependiendo del banco y de la solvencia del cliente, a veces se pide un depósito de garantía. Este depósito sirve como un seguro en caso de impagos, el cual servirá para cubrir parte de la deuda si el cliente deja de abonarla.

Finalmente, se llegará a un acuerdo y se presentará un documento, el cual debe incluir todas las condiciones. Una vez que ambos firmen el contrato, el aval se facilitará al beneficiario en las condiciones descritas.

Antes de firmarlo, asegúrate de leer bien todo el documento. Por ejemplo, a veces se incluye la cláusula de ejecución a primer requerimiento, donde el beneficiario puede ejecutar el aval sin justificación. Siempre que te sea posible, evita utilizar esta cláusula en el contrato.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...