Cosas que tienes que tener en cuenta para pedir un préstamo online

Puede que internet nos haya cambiado. Y en el caso de la economía doméstica, mucho más de lo que algunos quisieran. Con él, llegaron los préstamos online a los que hoy echamos un vistazo.

PRESTAMOS ONLINE

Debido a la falta de liquidez en las economías domésticas y a que el futuro no parece pintar demasiado bien, nos encontramos con problemas cada vez mayores a la hora de llegar a final del mes. Es por ello que han aumentado considerablemente los pagos con tarjeta de crédito, que resultan la fórmula más sencilla para afrontar gastos inesperados o gastos que se nos han escapado de las manos. Aunque en nuestro blog ya hemos hablado de que los pagos con tarjeta de crédito no son siempre la mejor de las opciones para obtener una mayor renta en determinado momento. Los altos intereses y comisiones son un problema a sumar a lo largo del período de devolución, y aunque resulta muy rápido y fácil contar con ese dinero, no es fácil asumirlo luego.

De hecho, te hemos planteado en esos artículos en los que hacíamos referencia a las tarjetas de crédito que lo mejor era precisamente solicitar un pequeño préstamo con el que cubrir ese gasto extraordinario o esa cuenta que se nos escapó del presupuesto que teníamos establecido. Así, en este caso, tenemos que los que más abundan, y también los más fáciles de solicitar son los préstamos online. Y dada la delicada situación de muchas economías domésticas, creo que vale la pena echarle un vistazo a fondo. ¿Vamos con ello?

Préstamos online: cosas a tener en cuenta

Compara el tipo de interés: aunque en muchos casos, sobre todo las empresas de préstamos rápidos se utiliza la opción de colocar un importe más bajo, y una distribución mensual bastante poco real para hacer entender al usuario ventajas que no hay, hay una fórmula infalible para que no nos vendan humo. Esa es el TAE. Utiliza este valor para considerar cuál es la opción que más te conviene a la hora de acceder a un tipo de crédito. Con ella, nunca te equivocarás.

Atención a la letra pequeña: en muchos casos, el hecho de que los préstamos los firmemos online, o en un montón de documentos que imprimimos como nos manda la empresa que está a punto de darnos la financiación, eso no significa que no haya letra pequeña. Todo lo contrario. La hay. Y en muchos casos puede meternos en un gran lío. Lo mejor es precisamente evitar este tipo de cosas. ¿Cómo? Pues simple. Hay que leer cualquier cosa que firmemos. Ya sea con firma manual para escanear o mandar por correo, o mediante firma electrónica.

Cuidado con las facilidades de pago: en muchos casos nos dicen que si un mes no podemos apagar, podremos aplazar el pago. Sin embargo, solo al leer la letra pequeña nos enteramos de cuánto nos cuesta la acción. Lo mejor para evitar ese tipo de abusos que en todo caso se regulan por un contrato que firmamos es pensar bien en nuestras posibilidades, y ajustar la cuota a éstas.

Promociones especiales: aunque las empresas de préstamos rápidos no dudan en usar y sacar provecho del canal online, los bancos tradicionales, en ocasiones, también aprovechan para poder lanzar promociones especiales a sus clientes o a los que no lo son. En realidad, este tipo de préstamos tienen ese menor interés o ese descuento extra simplemente porque el mundo online no es su «habitat» natural y buscan a clientes que apuesten por él que en otros canales no encontrarían. Si lees las condiciones y son mejores que si firmas en la sede física, no dudes en contratar online.

Cuidado con las estafas: en internet, el hecho de no tener que dar la cara, hace que se aglutinen las estafas en las que al final el consumidor siempre pierde. Por suerte, cada vez hay mayor conciencia, y nada más introducir en Google el nombre de la empresa con la que pretendes acceder al crédito, en caso de que no la conozcas, podemos ver opiniones de otros usuarios. Sin embargo, yo siempre me quedaría con el que me recomiende alguien o el que tenga una marca detrás.

Atentos a las nuevas fórmulas de financiación: con el no de los bancos casi como norma han aparecido nuevas fórmulas de financiación de la economía doméstica. Los préstamos entre particulares vienen pisando fuerte y son una opción a tener en cuenta, sobre todo si lo que te ofrece tu banco no es lo suficiente. Aunque muchas empresas han colocado intereses más altos que los que pueden ofrecer las entidades, sí que es cierto que son más rápidas y se piden menos explicaciones, al tiempo que incluyen algo más de riesgo que las financiaciones más conservadoras de los bancos comunes.

Ya ves que no hay nada que temer en el mundo de los préstamos online. Tan solo prestar atención a ciertas cosas, que difieren un tanto de las de la financiación más clásica.

Imagen: Red.es

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