Claves para entender los cambios en la reforma fiscal

La recién aprobada reforma laboral supone grandes cambios en muchos sentidos, y lo cierto es que no todos son positivos de cara al contribuyente medio.

reforma fiscal

Probablemente a muchos de nuestros lectores la mayoría de los cambios que ha planteado la recién presentada reforma fiscal no le hayan sonado a nada nuevo. Al fin y al cabo hablamos de que se trata de una norma que en realidad había dado ya mucho que hablar los meses anteriores y que esta vez sirvió casi únicamente para demostrar que todo lo que se había dicho coincidía con la realidad actual que se planteaba el gobierno. Sin embargo, además de la rebaja de los tramos del IRPF a solo cinco, y de los puntos porcentuales correspondientes a cada tramo, han llegado nuevas normas que te mostramos a continuación como las claves para entender los cambios en la reforma fiscal.

Aunque todos los que te mostramos a continuación tienen carácter vinculante, porque los han dado a conocer los miembros del gobierno al explicar la reforma fiscal, lo cierto es que la norma aún ha de ser aprobada para que entre en vigor el 1 de enero de 2015, pese a que algunas medidas se espera vean la luz antes, como es el caso de aquellas orientadas a autónomos.

Rebaja de todos los tramos del IRPF y reducción de tramos: con la nueva reforma fiscal solo habrá cinco tramos de retenciones y todos ellos serán reducidos hacia la base. Eso quiere decir que entre los 12.000 euros del primero y los 60.000 del último se concentrará la división de impuestos que reinará en 2015. Eso sí, precisamente que se eliminen los superiores favorece a las rentas más altas, mientras que perjudica seriamente a las rentas medias.

Las plusvalías: hasta ahora, todos aquellos bienes inmuebles que se vendían en el plazo de 12 meses tributaban como si fuesen parte normal de los ingresos del IRPF. Ahora, con la nueva ley se mueve al modelo de tributación por el tipo general del ahorro y pasan a pagar entre el 20% de 2015 y el 19% de 2016 en cuanto entre en vigor la normativa.

Ahorros y tributación: la reforma fiscal no baja en exceso los impuestos a ahorradores que generan beneficios con su capital. De hecho, los mantienen en el 20% de los beneficios durante el 2015 y los baja al 19% en 2016 para rendimientos inferiores a los 6000 euros. Ambas cifras son superiores a las que había antes de llegar el ejecutivo al gobierno. Para contentar a los que más quejas pongan, crean un nuevo modelo al que llaman Plan Ahorro 5 y con el que consiguen que los que quieran una cuenta remunerada o un seguro durante 5 años para un capital que no pueden tocar, puedan ahorrarse del todo la factura fiscal. Ellos pagarán, cumpliendo condiciones, un 0%.

Dividendos: con esta sección comienza la letra pequeña de la vanagloriada reforma fiscal. De hecho, si bien hasta ahora los primeros 1500 euros estaban exentos de tributación, a partir de la entrada en vigor de la reforma todo lo que se gane por este concepto tributa, desde el primer céntimo. No ha gustado nada la idea a los inversores, y sobre todo hay que tener en cuenta que grava a los más pequeños que eran quienes se beneficiaban de la normativa.

Indemnización por despido: es otro de los puntos polémicos de la recién anunciada reforma fiscal y precisamente por ello está dando mucho que hablar y promete generar un debate social para largo. Aunque el gobierno se ampara en que en Europa se sigue la tendencia a que este tipo de pagos tributen por IRPF, en un momento en el que los trabajadores son de los colectivos más afectados no cae demasiado bien la información. Menos aún si tenemos en cuenta los niveles de paro actuales.

Bajada del impuesto de sociedades: finalmente, una de las promesas más debatidas se llevará a cabo en dos fases. La primera de ellas en 2015 que conseguirá bajar el impuesto de estas empresas hasta el 28% en el 2015 y la segunda hasta el 25% en 2016.

Autónomos: los autónomos son el colectivo que más promesas se llevó pero que de momento, lo único que le afecta es la reducción en la retención del IRPF a aquellos que sean profesionales y ganen menos de 12.000 euros al año. Precisamente en ese caso se reduciría la retención en la factura del 21% actual al 15% a partir del mes de julio. Aún así, la retención se queda muy por encima de la que se le hace a un trabajador normal por el mismo salario anual. No se sabe nada de las reducciones de las cotizaciones a la SS, ni tampoco si habrá cambios en el llamado modelo de pago a cuenta, que es el que usan los demás autónomos no profesionales para hacer cuentas con Hacienda.

Ya ves que hay muchos cambios, y probablemente llegará alguno más porque de momento, la reforma fiscal no ha sido aprobada y es por ello que no tenemos aún el documento oficial de la normativa.

Imagen: anieto2k

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...