Así te afecta el síndrome del impostor para buscar trabajo

El síndrome del impostor es aquel donde la gente no tiene en cuenta su valía y se sienten unos farsantes, afectando en la búsqueda de trabajo. Para combatirlo, hay que conocerse a uno mismo y no tener miedo de mostrar sus logros de forma objetiva

Síndrome del impostor buscar trabajo

A la hora de buscar trabajo, la confianza en nosotros mismos es mucho más importante de lo que parece. Por desgracia, el síndrome del impostor puede afectar en la misma, haciendo que se pierdan algunas oportunidades importantes.

Vamos a ver lo que es el temido síndrome del impostor y cómo afecta a la hora de buscar trabajo. Además, vamos a ver cómo podemos hacerle frente y conseguir lo que nos merecemos realmente.

¿Cómo afecta el síndrome del impostor a la búsqueda de empleo?

Como su nombre indica, el síndrome del impostor es sentirse como un estafador ante los demás. Básicamente es sentirnos como no merecedores de nuestros logros y nuestro éxito, además de no sentirnos capacitados para realizar tareas determinadas.

Si tienes inseguridad con tus habilidades, crees que estás donde estás por suerte, sientes negatividad ante los retos y tienes miedo a ser considerado un fraude, seguramente tengas síndrome del impostor. Además, también suelen aparecer emociones negativas como la ansiedad fácilmente.

El síndrome fue descubierto a finales de los 70, afectando principalmente a los jóvenes y a las mujeres. Sus efectos tienen que ver con la autoestima, haciendo que sea difícil destacar los logros en el currículum y afectando en la búsqueda de empleo. Además, también afecta a la hora de negociar salarios y ascensos, haciéndolo siempre a la baja y no reclamando lo que nos pertenece.

Este síndrome está causado por varios aspectos. El más común tiene que ver con la educación familiar, especialmente los que han tenido padres muy exigentes o muy exitosos. El hecho de compararse con ellos puede provocar el síndrome.

A veces también ocurren por sesgos de género, algo que hace que las mujeres lo sufran con mayor facilidad. En cambio, los niveles altos de exigencia en algunas empresas afectan a ambos sexos, aunque especialmente a los jóvenes y a los novatos. También ocurre mucho en deportes de alto rendimiento y en lugares donde se premia la excelencia. Por ejemplo, un futbolista que sea de los mejores del mundo pero no haya ganado el balón de oro puede tener síndrome del impostor.

Eso sí, a veces el síndrome del impostor ocurre por la propia personalidad del trabajador. Algunas personas se empeñan en asociar todo a factores externos, tanto lo bueno como lo malo.

Para vencer el síndrome de impostor en lo laboral, hay que conocerse a uno mismo y conocer al mercado. Eso nos permitirá valorarnos de forma objetiva y saber lo que necesitamos. Una vez que encuentres tus fortalezas podrás venderte de una mejor forma.

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