¿Es una bicicleta una buena inversión?

Invertir comprando una bicicleta siempre reporta muchos beneficios personales: económicos, para la salud, para la mente y para el medio ambiente. Pero, para que te salga rentable, además de comprarla hay que utilizarla.

Bicicleta: inversión asegurada

Comienzan las grandes competiciones del ciclismo profesional: El Giro de Italia, ya en marcha, El Tour de Francia y después La Vuelta Ciclista a España. Es un buen momento para plantearse eso de comprar una bicicleta, aunque utilices también las que los ayuntamientos de las grandes ciudades están poniendo a tu disposición, tener una propia es diferente y te proporcionará mayor libertad.

Desgraciadamente las bicicletas en los últimos tiempos no solo son noticia por lo deportivo o por sus importantes beneficios para el medio ambiente o la salud, sino también por los accidentes en carretera que no dejan de producirse y que tienen, en su mayoría, unas fatídicas consecuencias. Para todos: conductores, ciclistas y peatones; toda precaución y atención es siempre poca. Ya se sabe que más vale prevenir que lamentar.

Pese al riesgo que pueda tener, (¿en qué actividad no lo hay? ¡Si incluso el “sillón bol” es perjudicial!), usar la bicicleta te puede reportar muchos beneficios y no sólo a ti, también al resto de la sociedad. Y contarás con el vehículo de tracción humana más antiguo de la historia, en torno al año 1800, exceptuando la carretilla.

Beneficios económicos de la bicicleta

Si compras una bicicleta es para poder desplazarte de un lugar a otro, ya sea por motivos de trabajo, deportivos o de ocio. El desembolso económico que vas a tener que hacer es menor que en cualquier otro tipo de vehículos que desees adquirir. Por muy buena que sea la bicicleta, las de gama alta te pueden salir por dos mil euros, te costará bastante menos que una motocicleta y por supuesto que un coche, aunque se trate de un utilitario.

Por tan solo trescientos euros, y por menos, puedes adquirir una buena bicicleta de primera mano. A eso le tienes que añadir un poco más de dinero para el casco, que, obligatorio o no, se debería llevar siempre para estar más protegidos ante un posible accidente. Y algún complemento más, como la bomba para hinchar los neumáticos, un botellín de agua y alguna otra cosilla que quieras comprar.

A partir de aquí, ya todo serán ahorros. Las bicicletas apenas necesitan mantenimientos y la mayoría de ellos podrás hacerlos tú mismo en casa. De vez en cuando habrá que cambiar las zapatas de frenos, los filtros o realizar determinados ajustes para que la bicicleta funcione correctamente, pero tranquilo que son muy sencillos de realizar. Y si tienes que llevarla a un taller, la hora mecánica y los materiales necesarios son más baratos que los de un taller de automóviles. Tampoco necesitan combustible, más allá del que tú te metas en el cuerpo.

El ahorro en tiempo no se suele computar, pero si el tiempo es oro, lo que sucede cada vez más, la bicicleta te puede reportar mucho dinero. ¿Cuánto se tarda en lavar un coche y cuánto una bicicleta? ¿Cuánto en encontrar un aparcamiento en uno y otro caso? Te aseguro que para todas las actividades relacionadas con la bicicleta necesitarás disponer de mucho menos tiempo.

Ventajas económicas de la bicicleta

Volviendo a lo monetario, si el trayecto se ha hecho en bicicleta, no necesitarás pagar por aparcar, si estás dentro de una zona de estacionamiento regulada. Tampoco deberás pagar el impuesto que se le exige a los vehículos de tracción mecánica, el conocido como impuesto de circulación, que no afecta a las bicicletas por su casi nulo desgaste de la vía que ocasionan.

No necesitas sacarte el carné de conducir, ni tener seguro obligatorio, aunque sea recomendable disponer de uno para cubrir daños a terceros. Si haces este seguro su coste es bastante reducido en comparación con el de motos y coches.

Si tu lugar de trabajo o el de las gestiones personales que tienes que hacer, dista de tu vivienda sobre unos cinco kilómetros y utilizas la bici para desplazarte, el tiempo empleado será muy similar a si lo hicieses en coche, pero el ahorro mensual será bastante considerable, en torno a los 40€.

En el transporte público, una bici plegable puede ayudarte a recorrer de forma más rápida la distancia entre la estación de tren y el hogar o el lugar de trabajo. Respecto a la llegada al sitio de trabajo, también muchos ciudadanos que viven en la periferia se hacen con una de estas bicicletas plegables para llevarla en el coche, aparcan el coche fuera de la zona de estacionamiento regulado y realizan la última parte del viaje pedaleando. Así se ahorran tener que pagar por el aparcamiento.

Otra alternativa para aquellos trabajadores que viven en zonas más alejadas es la bicicleta eléctrica. Con un coste que está entre los 1.000 y 1.500 euros, permite realizar trayectos más largos con menos esfuerzo y a una mayor velocidad. Estas ventajas la convierten en una solución ideal.

Otro tipo de beneficios de la bicicleta

Pero no sólo hay que tener en cuenta los beneficios económicos, que no solo de economía vive el hombre o la mujer. Otros beneficios muy importantes que aporta el montar en bicicleta son los que se refieren a la salud.

La práctica regular de ejercicio físico beneficia a la salud en todo su conjunto: mejora el sistema respiratorio, el cardiovascular; fortalece la musculatura y ayuda al riego sanguíneo. También te permite mantener controlado tu peso corporal y reducirlo si lo necesitas en un momento determinado.

Esos beneficios físicos puedes obtenerlos tanto si utilizas la bicicleta para hacer deporte como si la empleas para desplazarte al trabajo o para pasear sencillamente en plan de descanso o turismo. En este último caso, sobre todo, se añaden muchos beneficios de tipo psicológico, aunque solo sea por los enfados que te evitas con los atascos cuando vas en el coche.

Circular en bici, por un parque o por el campo, te permite un contacto muy especial con el entorno natural. El roce de la brisa, la caricia del sol (dependiendo de la hora), los paisajes que se van descubriendo a la mirada y los aromas del campo. Todo eso no lo consigues ni yendo en un automóvil descapotable. Pero presta especial atención, ya sabes que toda precaución es poca, por mucha práctica que hayas adquirido. La precaución aumenta la seguridad y el disfrute.

Todavía quedan los beneficios que se obtienen para el medio ambiente al no generar ni CO2, ni ruido, porque la bicicleta es un medio de transporte sano, sostenible, ecológico y económico, válido tanto para trasladarse por ciudad como por zonas rurales.

Comprar una bicicleta es siempre una buena inversión, pero solo la rentabilizarás y le sacarás todo el beneficio posible si la utilizas, que por muy decorativa que te quede colocada en el trastero te aseguro que sirve para mucho más. Hoy es más fácil desplazarse por la ciudad gracias a los múltiples carriles bici que las van atravesando. También van proliferando los parques y las rutas por el campo para recorrerlas en bicicleta. Y, lo mejor de todo, si tienes una bicicleta, alguien puede cantarte al verte “en una bici que te lleva a todos lados, un vallenato desesperado…Lleva, llévame en tu bicicleta”

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