¿Puede ser que mirar escaparates afecte a tu economía?

Puede que observar tiendas con frecuencia no se lo más sano para tu bolsillo. Te explicamos por qué.

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Comprar de manera impulsiva o fortuita te puede brindar un gran deleite, es que gozamos comprando. Adquirimos cuando estamos felices, pero también lo hacemos cuando estamos tristes.

Pero cuando no queremos endeudarnos de manera excesiva o no tenemos dinero, esto de comprar es muy difícil. Por lo que, mirar por los escaparates una manera de lograr esa sensación de bienestar, sin apalear a comprar.

Aunque hay veces que no es así, ya que puede suceder que mirar objetos en internet o en tiendas golpee nuestro bolsillo.

Window Shoppin, ¿qué es?

Es una expresión que se refiere a la acción de mirar los escaparates pero sin tener intención de comprar.

La revolución del internet y las compras a través de este medio ha ocasionado que Window Shopping se asocie a la compra digital, pero este término se puede referir tanto a la compra física como online.

Ahora bien, la discrepancia se encuentra en que parece más difícil escapar de los escaparates digitales ya que se encuentran en toda la pantalla. Por su parte, en cuanto a las tiendas físicas basta simplemente con seguir caminando.

Parece más difícil huir del «retargeting», así se conoce al proceso que te muestra un producto que hayas visto en una tienda en línea en otros sitios sitios web.

La psicología y el deseo de comprar

Un punto a favor para las tiendas digitales es que te permiten tener de manera rápida toda la información del producto y a su vez compararlo con otros. Pero al escoger solo uno, excluyendo el resto de tu carrito, nos sentimos mal.

La psicología apunta que esta sensación se debe a que sentimos que ya el artículo es nuestro sin siquiera pagarlo.

Esta sensación de posesión es un marcador en nuestro comportamiento, ya que se le conoce como efecto dotación en la psicología.

Ocurre porque sobrevaloramos los objetos y no deseamos perderlos debido a un vínculo emocional que se forma en el transcurso de la compra.

Consecuencias de las compras y el consumo

Al mirar los escaparates tomamos la decisión de comprar sin tomar el tiempo necesario para reflexionar sobre esto. Pero, hay maneras de sortear la tentación de las compras impulsivas.

Primero debes tomarte tu tiempo antes de darle comprar o pagar el producto, o controlar las compras cambiando el interés por otra actividad.

Lo importante es evadir las compras impulsivas, conservando la cabeza serena y repasar más en los efectos a largo plazo de nuestras decisiones financieras.

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