¿Sabías que puedes viajar con menos dinero usando la economía colaborativa?

¿Quieres viajar pero no tienes suficiente dinero? Apuesta por la economía colaborativa. Unas cuantas transacciones o intercambios pueden llevarte al lugar soñado, sin gastar demasiado. Así funciona.

¿Qué es y cómo funciona la economía colaborativa?

Has escuchado eso de “viajar de mochilero”. Sí, llevar poco equipaje, hacer autostop, llegar a casa de desconocidos, caminar sin destino, trabajar a cambio de traslado, estudios o comida… Este tipo de prestaciones, trueques o empleos a destajo forman parte de la denominada economía colaborativa, un sistema que se caracteriza por el contacto de persona a persona (peer-to-peer) a través de una plataforma digital.

Hay sitios online, que pueden o no cobrar, que ayudan a hacer realidad el viaje soñado sin necesidad de invertir demasiado en ello. Además de ahorrar, esas transacciones brindan la posibilidad de descubrir sitios y culturas diferentes, solo tienes que atreverte a dar el paso y activar algunos clics.

En esencia, la economía colaborativa se basa en compartir o intercambiar bienes o servicios. Se practica desde hace tiempo en muchos campos y ahora abraza con creces el sector del turismo (apartando el turismo de masas), para concederle al viajero el placer de conocer lugares y personas en cada destino.

Economía colaborativa: cómo funciona este tipo de turismo

Gracias a la tecnología y al surgimiento de múltiples plataformas digitales, puedes conectarte con gente de todas partes del mundo que ofrece servicios relacionados con el sector del turismo, generalmente a un coste menor que el de operadores turísticos tradicionales. De esta forma, puedes reservarte desde el transporte y hospedaje hasta las comidas o las clases de idiomas. Debes prestar especial atención a la reputación y a la valoración que hacen los beneficiarios, pues ha de recordarse que no todo lo que brilla es oro. Te evitarás problemas si a la hora de seleccionar portales empleas los más conocidos, esos que tengan comunidades y sistemas de referencias que avalen su asistencia.

Viaja sin que el bolsillo se resienta

El transporte, el alojamiento y la comida suponen el mayor gasto del presupuesto a la hora de realizar un viaje. Para que no tengas que preocuparte por ellos, la economía colaborativa ofrece múltiples soluciones.

Transporte

Existen aplicaciones que te ofrecen transporte, ya que si viajas en avión o utilizando el vehículo propio te gastarás una gran cantidad de dinero. Estas aplicaciones te conectan con personas que realizarán el mismo trayecto que tú y que desean reducir el gasto de la gasolina. A ellas tendrás que darles una especie de contribución, pero siempre será más rentable que cualquiera de las opciones convencionales.

Las plataformas más usadas pare esto son Blablacar, Zipcar, Lyft y Amovens. Aunque también están Uber, una línea de conductores privados más económicos que los taxis; y Get Around, un pequeño consorcio especializado en alquiler de vehículos por horas. Estos últimos son ideales para ser usados dentro de la ciudad.

Alojamiento

Si buscas dónde alojarte las opciones son muy numerosas. Una de las páginas pioneras es Couchsurfing, que facilita el hospedaje con familias locales para dormir y fomentar el intercambio cultural de forma gratuita. Similares a ella son Bewelcome y Hospitality Club. También Warm Shower, especial para ciclistas viajeros.

Pero, si por el contrario requieres alojamiento y comida a cambio de trabajo, hay sitios o aplicaciones gratis que te ayudan a conseguirlos, aunque también hay otras que cobran por el servicio. De cualquiera que sea la forma, siempre irás ganando. Entre estas destacan Find a Crew, Workaway, Wwoof y HelpX, y por lo general proponen trabajos de voluntariado en casas, hoteles, granjas o barcos. El tipo de actividad a realizar y las horas de desempeño dependerán de las exigencias de cada una de las partes.

Puedes también ofrecerte a cuidar viviendas o mascotas a través de Home Exchange, Love Home Swap, Housesitting, Petsitting y Trampolinn. En esta última asignan gente a tu casa para que puedas ir sumando noches, que luego podrás canjear por estadías en la residencia de alguien más.

Pero si aún no te atreves a optar por una de esas soluciones, no tienes más alternativa que pagar para hospedarte. Para que no sea tanto, puedes entrar en Airbnb o Wimdu, para alquilar una habitación en casa de una familia o un piso. En Antlos, por su parte, puedes solicitar asilo económico en un barco, mientras que en Glamping hallarás la facilidad de quedarte en una propiedad rural, sumergido en la naturaleza. Si te gusta acampar puedes alquilar tu espacio en un jardín a través de Camp in my garden y si prefieres desplazarte en una casa rodante, visita RV with me.

También puedes averiguar lo que te ofrece HomeAway, Niumba y Hipmunk. Si te dedicas a indagar, tendrás mucho para escoger. La economía colaborativa es un negocio que se extiende cada día más.

Comida

Lo creas o no, no siempre tienes que pagar mucho para comer bien. Además de la posibilidad de alojamiento y comida por trabajo, puedes buscar a cocineros locales o personas que están dispuestas a guisarte los platos típicos de la zona a precios más bajos que los de un restaurant gourmet. Para comprobar lo que podrías esperar, visita Bon Apper Tour, Meal Sharing y With Locals.

Más allá de los beneficios como turista, puedes ganar experiencias increíbles practicando la economía colaborativa. Solo navega e infórmate antes de contratar un servicio. En Europa, Nueva Zelanda y Australia, es donde más se ha explotado y desarrollado este tipo de iniciativas.

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