Contenedores sin uso que se convierten en mesas de restaurantes

El dueño de un restaurante de Vigo ha convertido los antiguos contenedores subterráneos fuera de uso en particulares mesas para una improvisada terraza en su bar.

contenedores

Probablemente en tiempos de crisis de lo mucho que nos sobra es ingenio. En este caso, la actualidad vuelve a mandar en nuestro blog de economía doméstica y finanzas A Fin de Mes para contarte cómo se las ha ingeniado un empresario vigués para conseguir tener en su local una terraza en la vía pública que no estorbase a los viandantes y que además supusiese una idea de reciclaje tan llamativa que está haciéndose famosa en titulares de diarios regionales y nacionales. En este caso lo que ha hecho es transformar contenedores de la basura sin uso en sus mesas más particulares.

Aunque la fotografía no tiene nada que ver con la terraza de este empresario, cabe señalar que los contenedores protagonistas de esta historia son en realidad contenedores subterráneos de los que ahora se instalan en todos los ayuntamientos y que se habían abandonado, es decir, que ya no se utilizaban por un motivo que desconocemos. Precisamente porque están vacíos y porque lo único que hacían eran estorbar al viandante, impidiéndole además a él poder disponer de una terraza en el exterior, el dueño del bar se decidió a darle un par de vueltas a la imaginación ocurriéndosele transformarlos por medios artesanales en divertidas y originales mesas para sus clientes.

Probablemente si a muchos nos contase la hazaña antes de ponerla en práctica diríamos que no nos sentaríamos ni locos en un contenedor de basura a tomar un café. Pero la cosa le ha quedado tan bien que parece que los clientes se pelean por hacerse con una de las mesas-contenedor del empresario Iván del Río. Así que al menos podemos decir que esta historia de reciclaje, de empeño, y sobre todo de innovación en tiempos de crisis ha tenido final feliz. Pasar de tener unos contenedores subterráneos sin uso alguno en el frente de su local y sin respuesta del ayuntamiento al problema de su terraza, a tener unas mesas cuanto menos curiosas que se han hecho famosas, es casi, como dice el eslogan de Mastercard, algo que no tiene precio.

Y con esta historia de hoy cabe poner de manifiesto que a veces, las situaciones más dramáticas, esas que parecen no poder solucionarse nunca, son las que con una vuelta de hoja, y una mirada desde otra perspectiva, se arreglan del todo y además de un modo creativo. ¿Seguimos el ejemplo en nuestras propias vidas con los problemas que tengamos?

Imagen: epSos.de

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...