Vacunas de pago: el nuevo recorte sanitario de las Comunidades Autónomas

Aún no parece que se haya agotado la temporada de recortes y en este caso las vacunas para niños comienzan a ser de pago en algunas comunidades, como el caso de la varicela en Madrid

vacunas

Parece que los problemas que tienen las Comunidades Autónomas para cumplir con el objetivo de déficit pactado para este año, junto con los del Estado en términos generales nos volverán a pasar factura a los ciudadanos. Y lo digo de forma literal, porque lo que ocurre es que el recorte sanitario se aplica ahora de forma paulatina, con reformas regionales que no salen a la luz pública en los diarios nacionales, pero que suponen un duro golpe para los ciudadanos a los que les toca vivirlas. Y en este caso los protagonistas son las vacunas en la Comunidad de Madrid.

El anuncio de que a partir de 2014 la vacuna de la varicela dejará de ser gratuita en el sistema público de salud madrileño y que obligará a los padres a abonar ya el próximo año la importante cifra de 70 euros por proteger a los niños me parece otro de esos episodios aberrantes de hasta dónde vamos a llegar recortando, y lo peor de todo, hasta dónde nos van a quitar derechos que pagamos recordemos con los impuestos que por cierto no han hecho más que subir los últimos años.

Pero el tema no es solo una cuestión que afecte a la economía doméstica, que cada vez está más cercada, porque los ingresos bajan, los impuestos suben y cada vez son más los servicios que tienen ahora un coste extra con los recortes. El problema es que hacer un gesto como éste, de eliminar vacunas que previenen enfermedades contagiosas en niños puede suponer un alto coste para el Estado en el corto-medio plazo.

Hay muchas familias cuyos ingresos no llegan para comer y tienen que acudir a ONGs que han visto multiplicado por cuatro su trabajo en España a causa de la crisis. Y esas familias no se van a poder permitir pagar los 70 euros que cuesta la vacuna, que aunque parezcan poca cosa, puestos a los tiempos en los que corren son mucho más de dos jornadas laborales básicas. Esos niños, serán más propensos a contraer la enfermedad, y a contagiarla a otros pequeños. Así, al final, el Estado tendrá que atender a un montón de niños, por ejemplo los de la misma clase, con el gasto que ello supone en personal y cuidados, que podría haberse ahorrado dejando las vacunas básicas como deben estar, totalmente gratis. ¿Ahorran o despilfarran?

Vía: MadridDiario.es

Imagen: Carlos Reusser Monsalvez

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...