¿Servirá el cambio de límites de velocidad para ahorrar dinero?

autopista

Seguramente ya te habrás enterado de la noticia. Aquel runrun que nos acompaña desde el año pasado de que habrá cambio de nuevo de las velocidades máximas en las carreteras será pronto una realidad, porque Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior, ha comunicado que la próxima primavera tendrá lugar una rebaja de la velocidad máxima de las vías nacionales y una subida en el límite de las autopistas y autovías. En las primeras se pasará de 100km/h a 90 km/hora de máximo permitido. En las segundas, la velocidad máxima limitada será de 130 km/hora.

La verdad bajo mi punto de vista, para lo único que realmente sirven estos cambios es para marear la perdiz, para darle de comer algo de dinero a algún amigo que tenga una compañía que se dedique a la impresión de señales y para recaudar dinero por las multas. Claro que eso no es lo que se dice desde el gobierno. La idea es que los conductores utilicen las mejores vías a una velocidad mayor porque lo permiten, y al mismo tiempo se reduzca en las nacionales que no están tan bien señalizadas. O sea, por nuestra seguridad. Y algún miembro del gabinete ha dejado caer que también podrían suponer un ahorro.

¿Se acuerdan de que el anterior gobierno socialista también hizo algo similar? Por aquel entonces se redujo la velocidad de autopistas y autovías a 110 km/hora. Lo único que sucedió fue que la medida apenas estuvo unos meses en vigor y nos costó un dineral el cambio de señalización. La crisis del petróleo que se esperaba nunca llegó y España fue el único país de Europa que tomó medidas similares. Que por cierto tienen ya bastante años porque estas políticas ya se aplicaban en las crisis de combustibles con la dictadura de Franco.

Resumiendo, y para hacerlo corto, el descenso o el aumento de la velocidad máxima no va a conseguir que ahorremos, sino que estemos unos cuantos meses un poco perdidos en cuanto a las velocidades y que si no prestamos atención nos caiga una que otra multa. Pero es que además, en muchos casos habrá quien piense en dejar la carretera nacional (con la crisis han aumentado su uso por parte de particulares y transportistas al ser gratuitas) y cambiarla en una autopista, por la que puede circular a 40km/h más rápido. Pero claro, tendrá que pagar. Y al final acabará no compensando, sobre todo porque la economía doméstica está muy tocada.

¿La conclusión? La medida del cambio de velocidad que se está planteando será un fracaso y solo servirá para darnos rompederos de cabeza….

Imagen: dvanzuijlekom

Vía: Ahorro Diario

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