¿Puedes mejorar tu productividad con una mejora de la alimentación?

Como la alimentación influye directamente en el estado físico y mental de las personas, cambiando a una dieta equilibrada y saludable se puede observar una mejoría importante en la eficiencia a la hora de trabajar.

¿Cómo mejorar tu alimentación para ser más productivo?

No hay ninguna duda de que la energía y la proactividad están relacionadas estrechamente con la alimentación. Si te alimentas de manera deficiente la fatiga y el poco rendimiento serán parte de ti, por el contrario, si mantienes una dieta equilibrada y saludable seguramente tendrás la suficiente fuerza, tanto física como psicológica, para hacer frente a cada día de trabajo con mejor ánimo.

Según los especialistas en nutrición, un trabajador debe consumir los alimentos con el aporte nutricional necesario para llevar una vida óptima y saludable. También señalan que existen algunas diferencias entre el aporte calórico que debe tener una dieta para quienes realizan un trabajo más intelectual y la de aquellos que ejercen labores que involucran más el cuerpo y el trabajo físico, porque en este segundo caso, el gasto de calorías es superior.

Además, como lo que se come tiene una repercusión directa sobre el bienestar es vital ser cuidadosos en lo que se ingiere. La comida tiene un impacto en la actividad cognitiva de las personas porque el cuerpo convierte gran parte de los alimentos en glucosa para proporcionar energía al cerebro y, entre otras cosas, favorecer la concentración. En este sentido, es necesario buscar los alimentos que pueden mejorar la productividad y la concentración para realizar las labores del día a día.

Aumentar la productividad: cambios en los hábitos alimenticios

Mantener unos buenos hábitos alimenticios se puede traducir en una mejor condición física general. A la empresa o la institución le conviene estimular entre sus empleados que se alimenten bien porque esto asegura el incremento de la eficiencia ya que se reducen las ausencias al puesto de trabajo.

Uno de los secretos para mejorar la alimentación es planificar, no solo es necesario pensar durante un tiempo para definir un menú saludable sino que también hay que tomarse su tiempo para comer y no hacerlo en el último momento.

Como el estómago no digiere los alimentos de la misma manera, es necesario tener en cuenta que los carbohidratos como pasta, pan o cereales se procesan en pocos minutos y liberan energía rápidamente, mientras que las proteínas como carnes grasas necesitan más tiempo para que el aparato digestivo aproveche sus nutrientes. Esto trae como consecuencia que el cerebro recibe menos oxígeno y el trabajo intelectual se hace más pesado.

Por ello, se debe evitar la comida rápida o platos con mucha grasa que son poco saludables, aunque visiblemente parezcan más apetitosos ya que esto puede caer como una piedra en medio de un día de trabajo arduo. Con una alimentación sana se disminuye el riesgo de padecer enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes o colesterol alto y afecciones cardiovasculares.

Alimentos para rendir más

Hay una serie de alimentos que deberían estar presentes en la dieta si se espera incrementar el rendimiento y la concentración en el trabajo.

  • Alimentos con grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas: entre esos alimentos que tienen que estar en los platos del trabajador se encuentran los que aportan grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas, que son más saludables y proporcionan las vitaminas que requiere el organismo para funcionar de manera óptima.
  • Pescados: una de las cosas que no se pueden obviar son los pescados. Entre los más ricos en Omega 3 están el salmón, la caballa o el atún, que son excelentes para prevenir las enfermedades cardiovasculares y al comerlos el organismo se nutre con un buen aporte de energía.
  • Carnes: estas también constituyen una fuente importante de proteína y aunque su digestión es más lenta que el pescado o los vegetales. Lo más recomendable es consumirlas a la plancha o meterlas en el horno.
  • Frutas: son imprescindibles. Escoge una manzana, fresas, plátanos, kiwis, arándanos, etc, cualquier ración de fruta que tomes el cuerpo te lo agradecerá. Aunque existen algunas con más carga vitamínica que otras, no se le puede negar al organismo sus buenas dosis. Lo ideal es consumirlas de entrada, antes del plato fuerte, para que la digestión sea más provechosa y sin sobresaltos en el estómago.
  • Verduras: tampoco pueden faltar en tu alimentación y si son cocidas al vapor o a la plancha serán mucho mejor. Se las puede consumir en ensaladas o como acompañante al plato principal. Este alimento también dará vitaminas fundamentales al organismo.
  • Frutos secos: las nueces, las almendras, los pistachos, las avellanas o las cacahuetes son ricos en antioxidantes y ayudan a disminuir la fatiga y el estrés. Asimismo, contienen proteínas y vitaminas que contribuyen a mejorar la rapidez mental.
  • Aceite de oliva: este alimento debe estar presente ya que por su alto nivel de grasas monoinsaturadas podría ayudar a retrasar el deterioro mental y fortalecer el sistema inmunológico.
  • Alimentos con carbohidratos: los carbohidratos son una fuente de energía fundamental porque una vez consumidos el sistema digestivo los convierte en glucosa. Entre ellos están el arroz, el pan, las patatas o la pasta y son considerados como el combustible del cuerpo.

Llevando una dieta sana y equilibrada, que incluya todos estos alimentos, podrás aumentar la productividad en el trabajo de forma considerable.

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