¿Cómo elegir el mejor jamón serrano por calidad-precio?

El mejor jamón serrano no siempre es aquel que lo parece por la gran oferta que pareces tener frente a tus ojos. Hoy te hablamos de cómo elegir con precisión una pieza única o pagar lo justo por una de las habituales.

jamon serrano

Comprar un jamón en Navidades o en estas fechas, suele ser una tradición. Sin embargo, dentro de las etiquetas disponibles para identificar a los mejores jamones se puede incidir en la confusión de los usuarios y hacer que se pague más dinero del que realmente cuesta el producto por la calidad que garantiza, o incluso pensar que se encuentran ante una oferta que no pueden dejar escapar cuando esa sensación no es en absoluto real. Hoy queremos hablarte de cómo encontrar un buen jamón al mejor precio y, sobre todo, darte las pautas para distinguirlos.

Los jamones serranos suelen distinguirse por varias características que, generalmente son la raza del propio cerdo, el tiempo de curación y la alimentación del animal. Todas ellas, en su conjunto, son capaces de identificar a cada una de las piezas y demuestran en parte lo que te encontrarás dentro del producto. Es cierto que cada pieza puede resultar única y que dentro de las opciones disponibles también hay alternativas con más sal, con menos y con procesos que les hacen tener un aroma diferente. Aún así, las pautas que te daremos a continuación te serán útiles para evitar unos timos y estafas muy habituales por Navidades.

Lo que debes saber antes de elegir un jamón

  • Ibérico o no ibérico: cuando el jamón pone ibérico implica que la raza del cerdo es de este tipo. Sin embargo, hasta ahora el mercado permite que se pueda catalogar como tal una mezcla de especies que al menos incluya las cualidades del ibérico en el 50%. Elegir entre uno y otro cambia el sabor del producto. En el caso de los ibéricos suelen ser más intensos, tienen menos grasa y ésta grasa es mucho más digestiva y sabrosa. Eso sí, la siguiente variable también dependerá mucho en su sabor y es por eso que podemos encontrarnos diferencias muy sustanciales entre unos y otros, aún siendo todos procedentes del cerdo ibérico.
  • De recebo, de cebo o de bellota: otra de las cualidades que hacen que un jamón pueda costar más es la principal fuente de alimentación de los cerdos que se utilizaron para preparar esos jamones. Así, si se trata de una alimentación cereal habitual con piensos y otros productos se denominan de cebo. Si se mezclan otro tipo de alimentos en una proporción cercana o que supere al 50%, pero que no sea completamente de bellotas, entonces se pasa a la denominación de recebo. Si los cerdos que se han utilizado para elaborar una determinada pieza de jamón han comido en su vida un porcentaje mayor de bellotas y el resto de su alimentación ha sido solo complementaria, entonces se puede colocar la etiqueta de bellota.
  • Los meses de curación: el tiempo mínimo para que un jamón pueda llamarse serrano es de 12 meses. Sin embargo, cuánta mayor sea la curación, menos fresco está el jamón y tiene más sustancia. En ese sentido es cierto que se asocia la máxima calidad a más tiempo de curación, pero también es verdad que depende en muchos casos también del paladar de cada cual. Hay quien prefiere piezas no tan curadas en lugar de las que sobrepasan los 24 meses de curación.

El problema con los timos del jamón

La falta de información hace que aparezcan ofertas como la que se denunció públicamente en internet en la que se hacía creer a los usuarios de Groupon que realmente estaban comprando un jamón ibérico de bellota por el precio de 99 euros. En realidad, el jamón se vendía como ibérico de bellota y por lo que te hemos explicado anteriormente y por las pruebas realizadas se llegó a la conclusión de que era una pieza de mucho menor calidad. Resultó ser un jamón de cebo con solo 17 meses de curación que tampoco podría ser considerado como ibérico puesto que la raza del cerdo no cumplía con las características exigidas. Aunque probablemente los que se hicieron con esta oferta disfrutaran de un jamón serrano bueno, no encontraron el chollo del siglo como ellos creían. El precio de este jamón en el mercado estaba entorno al precio que pagaron.

Es habitual que las etiquetas confusas y una publicidad engañosa acaben haciendo pensar a los usuarios que realmente el jamón que tienen entre manos es lo mejor que pueden comprar. En ocasiones, vale más pagar por una oferta de precio bajo y llevarse una pieza normal y no inventar en promociones que acaban por cobrarte idéntico precio engañándote.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, media: 5,00 de 5)
5 5 1
Loading ... Loading ...