¿Por qué te resulta tan difícil ahorrar o ponerte a dieta?

Las dificultades para ahorrar o hacer dieta tienen su explicación en un fenómeno psicológico humano, que analizamos a continuación.

¿A qué se debe la dificultad de ahorrar y de empezar una dieta?

La falta de fuerza de voluntad es la conclusión a la que sueles llegar cuando no consigues ahorrar, ponerte a dieta o hacer algo que pueda producirte un beneficio a medio o largo plazo, pero cuyos resultados puede que no veas en este instante.

No obstante, lo cierto es que la ausencia de esta no es necesariamente la razón por la cual te cuesta tanto tomar la decisión de hacer algo bueno por estado financiero o por tu salud. El sesgo del presente tiene la culpa.

El sesgo del presente es el gran enemigo que está haciendo que prefieras gastar tu salario en algo que puedes comprar y disfrutar al instante, en lugar de pensar en las vacaciones que podrías tomarte en un futuro o en la previsión que podrías hacer para una emergencia.

Estos sesgos conductuales están completamente arraigados al ser humano desde los tiempos prehistóricos. Eran utilizados para sobrevivir en las arduas condiciones de la intemperie. Sin embargo, con el tiempo y el crecimiento de la población se ha convertido en un arma de doble filo.

¿De qué trata el sesgo del presente?

Estos conceptos aparecen en el campo de la psicología por primera vez en 1972 cuando Amos Tversky y Daniel Kahneman deciden escribir una investigación en conjunto al respecto. Usaron por título “Probabilidad subjetiva: un juicio de representatividad”. Años después, se continuó el desarrollo de las teorías psicológicas que tratan el tema financiero y nació la economía conductual, acuñada por el Premio Nobel de Economía, Richard Thaler.

Es así como se da a entender por primera vez el porqué el ser humano es un ser tan irracional en el momento en que debe tomar decisiones económicas. El sesgo del presente es parte de esta rama de la psicología y explica que tengas la tendencia a darle más importancia al presente en el momento exacto en que debes tomar una decisión.

Por esta razón, te cuesta planificar, ahorrar, ponerte a dieta o hacer ejercicio. Es porque el instinto del ser humano te incita a buscar la opción que te dé la recompensa que se va más inmediata. Todo esto hace que te retrases tu vida:

  • Dejas de ahorrar.
  • No haces ejercicio.
  • Dejas la dieta para el lunes siguiente.
  • Dejas tus asignaciones y tareas para último momento.

¿Cómo combatir el sesgo del presente?

El sesgo del presente puede combatirse. Las mejores formas de hacerlos se adaptan a ti mismo y al ritmo de tu vida.

Puedes intentar hacer actividades con amigos, de manera que te pesen menos en la rutina. También puedes hacer un compromiso firme y seguro que sabes que cumplirás, o puedes visualizar cómo será el futuro en el que necesites ese dinero para que sea más sencillo para ti organizarte.

Es posible luchar contra el sesgo del presente y comenzar a vivir una rutina mucho más planificada. Solo depende de ti.

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