Salarios de los españoles: uno de cada tres no llega a mileurista

El último informe publicado por el INE demuestra que la calidad del empleo ha caído. Uno de cada 3 españoles se queda con menos de 1200 euros brutos al mes, lo que implica que no llega a mileurista.

sueldo

El último informe que revela la evolución y la situación actual de los trabajadores españoles no es demasiado esperanzador y demuestra que la caída en los sueldos ha sido brutal, así como la precarización del mercado del trabajo. Creo que todos conocemos a alguien que tiene un puesto de empleo que podría ni siquiera llegar a considerarse como tal o a todos alguna vez nos ha pasado de encontrar anuncios laborales que dejan bastante que desear acerca de la impunidad que hay en la legislación y con la que se aprovechan del número de parados que hay en España.

Según las últimas estadísticas, y por resumirlo todo en un titular, uno de cada tres españoles no llega a ser mileurista. Si tenemos en cuenta que aquel concepto nació como peyorativo por la precarización que comenzaba en el trabajo dirigido sobre todo a jóvenes, hay que considerar que las cosas han empeorado hasta tal punto que los puestos de trabajo que otorgan remuneraciones por encima de los 1000 euros netos son casi una especie en extinción y algo de lo que el trabajador debe estar orgulloso. ¿Nos vamos a conformar con tan poco? Parece que de momento sí lo estamos haciendo. En muchos casos será porque no queda otra, porque las familias no se alimentan de principios ni de leyes.

El salario de los 1200 euros brutos al mes

Llama mucho la atención la manera en la que el INE presenta los últimos datos relativos al empleo. Es como si nos diese a entender que el 33,3% de los trabajadores, los que están peor pagados, alcanza como máximo los 1200 brutos. Se olvida de aclarar -porque a muchos se les olvida tenerlo en cuenta- que el término bruto hace que ese sueldo se quede muy por debajo de los 1000 euros. No son 999 euros, ni mucho menos. Aunque todo dependerá de las circunstancias personales de cada cual, a estas cifras hay que restarles siempre la parte relativa a la Seguridad Social del trabajador, y la relacionada con la retención del IRPF.

Con esa perspectiva, en ese grupo de los que no llegan a mileuristas, no solo están aquellos que con suerte tienen en nómina los 1200 brutos, sino que se encuentran todos esos casos que a veces llegan a las portadas de los diarios y que trabajan por poco más de 400 euros. Todos esos que aceptan sueldos que no son legales porque saben que si ellos no lo hacen, hay decenas esperando a ocupar su lugar en la puerta de la empresa. Y así nos va…. una pescadilla que se muerde la cola que no se acabará nunca si no se modifican las leyes actuales. Leyes que realmente funcionen y hagan que el mercado de trabajo refleje la realidad. De nada vale que los jóvenes tengan contratos precarios y unos pocos tengan contratos con indemnizaciones millonarias. De nada sirve que el contrato indique las horas que se trabajan si luego la empresa exige hacer horas extra gratis bajo amenaza de despido. Falta control y faltan ganar de hacer las cosas bien.

Los privilegiados de los más de 2173,50 euros brutos

Pero en el otro lado de la balanza hay un 30% que se supone es un privilegiado. Está entre los que mejor gana  de toda España y el umbral para distinguirles en este caso se sitúa en los 2173,50 euros brutos al mes. Y cuando pongo brutos me refiero de nuevo a lo que he explicado en el párrafo anterior. Es decir, que con las retenciones y el pago a la seguridad social, si se alcanzan los 1800 euros limpios se va con mucha suerte. ¿Son 1800 euros el mejor salario al que puede aspirar un profesional español? En realidad la cifra es un desde y se mete en el mismo saco todo lo que está por encima por lo que las conclusiones son más bien imprecisas.

Sin embargo, lo que sí se concluye de ese estudio recientemente publicado es que incluso aquellos que ganaban bien antes de todo este desastre del paro y del empleo precario, no ganan mejor ahora. También ellos vieron reducidos su salarios, y también ellos vieron como sus empresas empezaban a pedirles horas o asumir tareas que antes no eran de su competencia. Estamos migrando hacia un nuevo sistema de trabajo globalmente, pero en España nos estamos equivocando en todo. En la forma y en el fondo. Esto no se arregla devolviendo los famosos 45 días de despido, se arregla cambiando las bases de los contratos y haciendo cambiar la mentalidad a la clase empresarial. Sin eso…. estamos sin nada.

Foto: Karpova

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