Pequeñas cosas que arruinan tu productividad y que tienes que frenar

La productividad no tiene nada que ver con horas de trabajo. Es por eso, y porque la media española está muy por debajo de la europea que hoy queremos darte algunos trucos para mejorar la tuya.

productividad

Seguramente habrás leído en cientos de estudios y de estadísticas que se sacan cada cierto tiempo a nivel europeo que los españoles somos unos de los ciudadanos que más horas trabajamos. Mejor dicho, que más horas estamos en la oficina. De hecho, no hace mucho, un director noruego rodó un documental sobre el tema, poniendo énfasis en cómo se veían nuestras ciudades, con los edificios de negocios con luz hasta las tantas de la noche. Precisamente nuestras costumbres, nuestros horarios, y nuestra siesta influyen en todo ese asunto que para un europeo es una cosa muy extraña.

Pero por otro lado, pasar horas en la oficina, y estar en esas cuatro paredes más tiempo que ninguno de nuestros vecinos, no nos hace más productivos. Ni mucho menos. Es más, la productividad no es el fuerte de los españoles, porque pese a ser los que más horas dedicamos a nuestro trabajo, no somos los que más producimos. ¡Vaya despropósito! No se trata tan solo de una culpa que achacar al trabajador, sino también al propio sistema que cree que lo de calentar la silla es mejor que una flexibilidad horaria suficiente como para plantearse que cada uno se organice a su propio modo.

Precisamente en un panorama como el que acabamos de plantearte, queremos hablarte de esas cosas que se han convertido en un hábito y que quizás están minando tu productividad. Es más, creo que muchos las hacemos pensando que son una buena idea. Así que si queremos cambiar esa situación de pasarnos todo el día en la oficina, quizás conviene empezar por hacer lo propio para mejorar la productividad individual. Puede que no sea lo suficiente como para cambiar el modelo, pero desde luego, es un principio de que algo podría mejorarse.

  1. Mirar el mail unas cuantas veces al día: la tarea de revisar el correo electrónico debe ser una más. De hecho, deberíamos tener unos horarios pautados para ella. De ese modo, evitaríamos perder el tiempo, no solo mandando varios mails que acaban de llegar o parándonos en cosas que quizás no sean lo más relevante del día, sino también en distracciones que podemos tener a través del email, como enumeramos en el punto número 6.
  2. Ir a muchas reuniones: las reuniones están bien, pero acumular varias de ellas hará que tengas que andar corriendo de un lado para otro, que no acabes de centrarte y que dejes de lado todo lo demás. Así que siempre y cuando sea posible, mejor dosificarlas para evitar que se acumulen de ese modo.
  3. Atender asuntos personales en la oficina: los asuntos personales es mejor dejarlos siempre para fuera del horario laboral. Primero porque sería lo lógico, y segundo porque no te quitarán tiempo de trabajo, para cuando salgas quejarte de que no tienes tiempo para la familia y los amigos.
  4. Decir que sí a todo lo que te piden los compañeros: siempre que se pueda conviene ayudar a los demás. De hecho, así cuando lo necesites, es probable que ellos te ayuden. Pero no se puede decir siempre sí, y menos aún dejar nuestro trabajo de lado. Es más, solo conseguirás minar tu productividad y conseguir que finalmente esas horas de oficina sigan aumentando.
  5. No dormir bastante: no dormir lo suficiente puede resultar realmente devastador para un trabajador cualquiera. Cuando no dormimos, no rendimos. Y si no rendimos perdemos en productividad. Sin embargo, la carga de trabajo se mantiene, con lo que al final nos encontraremos con que habrá que recuperar el tiempo perdido. ¿Cómo? Con más y más horas de oficina.
  6. Distraerse fácilmente: no importa si es porque has visto una publi en el mail que consultabas y ahora has acabado en otra página porque te ha resultado interesante, porque tu compañera de oficina está hablando con su madre al teléfono, o porque resulta que el mensajero ha pasado ya dos veces por delante tuya sin dejar nada. Es importante la concentración, sin ésta, estaremos en nuestro puesto de trabajo solo físicamente, y el trabajo se quedará acumulado para luego tener que recuperarlo con horas extras.

¿Crees que das el máximo de productividad en tu trabajo? ¿Podemos en España mejorar las horas que pasamos en la oficina y reducirlas, si cambiamos también nuestros hábitos a la hora de estar en la oficina? Yo desde luego pienso que si en otros países, sus modelos funcionan, y al parecer lo hacen mejor que en el nuestro, no debería haber ninguna razón para pensar que aquí las cosas sean distintas. ¿No te parece?

Imagen: Ministerio TIC Colombia

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...