Los extremos económicos vuelven a España

La crisis de la que seguimos sufriendo las consecuencias no es la misma para todos. De hecho, hay quien con ella está ganando más dinero, y muchos otros que apenas sobreviven.

desigualdad

No es la primera vez que se pone el tema de manifiesto, pero parece que últimamente, las cifras han hecho que muchos pongan el grito en el cielo. No es para menos. España es ya el país con más desigualdad en Europa, y las cifras están ahí para demostrarlo. En este caso, los extremos económicos hacia los que se mueve la actual economía española no solo hacen que empecemos a tener más un aspecto de país no desarrollado que de primer mundo, sino que empiezan a preocupar las consecuencias futuras de lo que estamos fomentando. Las consecuencias de una crisis que ha empobrecido a muchos y que ha convertido en multimillonarios a otros.

Intermon Oxfam ha mostrado en su último informe lo que es la cara más dura de esta moneda de una recesión que con los recortes se ha cebado con el colectivo más vulnerable y la clase media, haciendo que los de arriba multiplicasen sus fortunas.

“Las 20 personas más ricas de España poseen una fortuna similar a los ingresos del 20% de la población más pobre”.

Esta situación es más parecida a la que viven los países en vías de desarrollo que a la de los demás países europeos. Y el problema de todo esto no es solo el de lamentarse de lo mal que lo están pasando algunos, o ser portada de revistas internacionales por gente rebuscando entre la basura algo que llevarse a la boca. En este caso, las consecuencias futuras pintan peor. La falta de trabajo, de ingresos y sobre todo de futuro podría incrementar los riesgos de marginalidad de muchas familias que no tienen ni cómo escolarizar a sus hijos, algo que además es por ley obligatorio. Además, no es ningún mito que cuanta más desigualdad y pobreza hay, mayores son los índices de delincuencia.

Puede que esos muy pocos que han ganado tanto con la crisis no se den cuenta que la mayoría que tanto ha perdido, a la que le ha tocado aguantar preferentes, rescates bancarios y recortes en sanidad o educación que le impiden el acceso a derechos básicos, puede en realidad ser un problema grande de cara al futuro. Esa mayoría en la que estamos casi todos forma parte del país, y excluirla solo hará que las cosas vayan hacia atrás. Aunque de momento parece que solo las ONGs y los organismos europeos que alertan de la desigualdad se han dado cuenta.

Imagen: @otromundoesposi en twitter

Vía: El Economista

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