Aprender a invertir jugando al parchís

El juego del parchís es una manera divertida y en compañía de poner en práctica estrategias que luego serán útiles en el mundo de las inversiones profesionales.

Jugar al parchís te entrena para invertir en la bolsa

Pese a las marcadas diferencias que existen entre los juegos de azar y el mundo de las inversiones, el riesgo es algo que tienen en común. Además, en juegos como el parchís las semejanzas con la inversión real son muchas más porque las metas no sólo se alcanzan si la suerte nos acompaña sino también por las estrategias que aplique el jugador. Por ello, para aprender acciones que se pueden hacer en la realidad el parchís, uno de los juegos más populares de España, puede ser un buen y divertido entrenamiento.

Algunos lo han comparado con una pequeña escuela para entrar en los mercados bursátiles con más control sobre las variables, porque el parchís, aunque tiene reglas sencillas, es más que un juego de azar, también es un juego de estrategia.

Que las fichas lleguen a su destino no sólo depende del dado sino de la capacidad del jugador de sortear los riesgos, así como al invertir hay una serie de fórmulas para minimizar esos riesgos y no quedar desamparado ante posibles variantes en los mercados.

Juega todas las fichas

En el parchís cada jugador tiene cuatro fichas y el objetivo del juego es hacer que ellas lleguen cuanto antes a la meta. Los pasos para que todas ellas alcancen el punto final son regidos no sólo por la suerte que se tenga con los dados, sino también por la estrategia que aplique quien dirige las fichas.

Por esto se considera que, desde edad temprana, el parchís puede ser un ejercicio práctico de lo que más adelante pudiera ser una inversión profesional adulta, incluso se ha visto este juego como un entrenamiento para mejorar la planificación, un aspecto fundamental en el mundo de los mercados.

No es simplemente mover las fichas, es estudiar el tablero y leer las jugadas del resto de los compañeros para saber cuándo conviene exponerse y cuándo es prudente resguardar las piezas. Lo que regularmente se aconseja es mover las cuatro fichas como peones, es decir, avanzar cada una de modo que unas protejan o otras porque la partida puede extenderse durante un tiempo prolongado. Asimismo es en la inversión. Para conseguir que se genere rentabilidad a largo plazo es necesario protegerse y la mejor manera es jugar con todas las fichas y jamás avanzar muchos recuadros con una sola.

Lo que se sugiere es que se muevan todas coordinadamente para de esta forma cubrirse, si sólo adelantamos una ficha por el tablero se corre el riesgo de que los otros jugadores se coman tus fichas y las envíen a la casilla de salida nuevamente. Esta es una de las semejanza con la práctica de invertir en la bolsa: si se toma la decisión de ubicar toda la inversión en un solo activo, se está arriesgando mucho más que si se distribuye la inversión entre varios activos, así si a alguno no le va como se esperaba, los otros pueden compensar las pérdidas.

Resistir las tentaciones del parchís

No siempre conviene hacerle daño al rival por ello a veces hay que resistirse ante algunas tentaciones que se presentan en el tablero como, por ejemplo, la posibilidad de comer la ficha de un compañero y avanzar 20 puestos. Hay que mover las fichas con precaución porque no siempre la situación es la más idónea para esta jugada, porque hacerlo puede exponer las fichas propias y elevar el riesgo de que se las coman los demás jugadores. Lo recomendable es tener un plan B en caso de que las cosas no salgan como se había previsto, luego de ejecutar el movimiento.

Dentro del mundo de la bolsa existen similitudes con esta situación. Cuando observamos a muchos invertir en un activo que además ofrece una alta rentabilidad a corto plazo es obligatorio dudar. Lo que se aconseja es investigar bien antes de entregarse por completo estas tentaciones o “caramelos bursátiles” que pueden ser tóxicos y llevar a grandes pérdidas.

Hay numerosos casos donde la premura por ver ganancias llevan a invertir sin analizar, sin embargo, tanto en el parchís como en la bolsa, cuando se pretende avanzar rápidamente más bien se puede retroceder significativamente, incluso más de lo que se pensaba avanzar. Es bueno recordar que la paciencia es muy importante porque las partidas del parchís son prolongadas, y como en mundo de las inversiones, son los movimientos cautelosos los que garantizarán rentabilidad a largo plazo.

Otro consejo que no se debe despreciar es no dejarse influenciar por las estrategias o movimientos de los demás jugadores. Seguir tendencias o “modas” puede ser contraproducente porque cada jugada o cada inversión tiene características y un contexto particulares, lo mejor es no mirar tanto las acciones de los rivales y plantearse objetivos propios.

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