Declaración de la Renta ¿Cuánto tiempo hay que conservar los documentos?

Está a punto de arrancar el plazo de presentación de la Declaración de la Renta pero, ¿durante cuánto tiempo tienes que guardar los documentos relativos a dicha declaración?

renta2017

Quien más, quien menos, tiene una carpeta, bastante gruesa por cierto, con todos los documentos pertenecientes a Declaraciones de la Renta ya pasadas; correctamente clasificados, eso sí, con su fecha y todo. Documentos que por lo general, no has vuelto a consultar en tu vida, a no ser que tu amada Hacienda haya reclamado tu atención sobre ellos, porque te haya dicho que algo no le cuadraba bien del todo, vamos, que tenías que pagar más, porque para devolverte no se acuerdan de ti ni por asomo.

En esas maravillosas carpetas, siempre suele haber algún documento más, precisamente esos que cuando los buscas no los encuentras. Claro que ahora, con la Declaración telemática de la Renta, ya no es necesario tener carpeta física, puedes crear una virtual en tu ordenador y colocar allí todos los resguardos, a no ser que seas de los que, por si acaso, los imprime y de nuevo a la carpeta de cartón. Que hay quien imprime no sólo el resguardo, sino el programa Padre completo.

Bueno, ¿y hasta cuándo hay que guardarlos? Porque yo tengo ya tantas carpetas que casi necesito hasta una estantería nueva.

Cuatro años como mínimo

No basta con que guardes el resguardo que confirma que has presentado tu Declaración de la Renta, es necesario que conserves también todos los documentos que aporten información fiscal relativa a la declaración, ya que ante una inspección de Hacienda, debes aportar los justificantes que acrediten los datos de la declaración.

Entre ellos se encuentran los siguientes documentos:

  1. Los certificados remitidos por los bancos con la información fiscal y el certificado de retenciones del IRPF que facilitan las empresas.
  2. Los certificados de los donativos emitidos por las organizaciones beneficiarias, en el caso de que hayas realizado alguna aportación.
  3. Los documentos facilitados por la entidad gestora con las aportaciones realizadas a los planes de pensiones (si se tienen) y los que acreditan los rendimientos de las inversiones o rentabilidad de las cuentas financieras.
  4. Los justificantes que acrediten deducciones, como el pago de las cuotas de los colegios profesionales, los gastos escolares o las facturas del abogado en los pleitos laborales.
  5. Los documentos que justifiquen cualquier beneficio fiscal obtenido: la pertenencia a familia numerosa, la acreditación de una minusvalía o el pago de una pensión compensatoria o de alimentos en el caso de divorcio.

Es necesario conservarlos por si la Agencia Tributaria, en un momento dado, requiere que presentemos alguno de ellos, pero eso ya no pude hacerlo transcurridos cuatro años, no desde que presentaste tu declaración, sino desde que terminó el periodo de presentación voluntaria de la Declaración de ese año concreto.

Pero ese tiempo puede alargarse si recibes alguna notificación de Hacienda o si presentas una declaración complementaria, en esos casos, el tiempo comienza a contar de nuevo y es preciso esperar, desde ese momento, los cuatro años preceptivos.

Algunos casos especiales con la Declaración de la Renta

Espera, no empieces a romper y a tirar papeles tan rápidamente, que puede haber circunstancias que te obliguen a seguir conservándolos.

Ya sabes que las compensaciones de pérdidas patrimoniales y rendimientos negativos, se pueden deducir en los cuatro ejercicios siguientes al año en el que se han producido. Pues bien, si te has podido acoger a ello, el plazo de cuatro años de conservación de los documentos se inicia en el último ejercicio en el que se ha realizado la compensación, por lo que si has aprovechado todos los plazos, te tocaría guardar esa declaración de la renta durante ocho años.

También deben guardarse durante más tiempo los documentos relacionados con la vivienda que puedan afectar a la declaración. La escritura de compra de un inmueble debe conservarse hasta que se venda la propiedad. Y una vez vendida, durante cuatro años por si Hacienda necesita comprobar la ganancia o pérdida declarada en la venta.

Y si en los dos años siguientes se reinvierte en la compra de otra vivienda habitual, el plazo se amplía dos años más para evitar que Hacienda puede hacer una nueva liquidación reclamando el impuesto de la ganancia obtenida por la venta y por la que no se tributó.

Así mismo, los titulares de cuentas vivienda abiertas en 2012 disponían de cuatro años para comprar la vivienda; la Agencia Tributaria puede pedir que acrediten en los siguientes cuatro años que se realizó la compra de un inmueble, de lo contrario Hacienda regularizaría la declaración de 2012 y el contribuyente tendría que devolver las deducciones practicadas.

Y, si eres mayor de 65 años y has vendido activos (inmuebles, fondos de inversión o acciones), siempre y cuando el importe total obtenido por la transmisión se destine a constituir una renta vitalicia, tienes exención fiscal de por vida, lo te que obliga a guardar los documentos de esas operaciones siempre. Vamos, que tienes un tesoro.

Bueno, espero que con estos datos puedas adelgazar un poco tus carpetas, físicas o virtuales, de documentos relativos a antiguas declaraciones de la renta, pero no te hagas ilusiones, ese documento que cuando lo buscas no parece, seguirá sin aparecer, mejor dicho aparecerá cuando ya no te sea necesario.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...