Conoce el método Kakebo y ahorra sin darte cuenta

El método Kakebo es un método de ahorro sencillo y eficaz. Simplemente debes apuntar todo lo que ganas y restar los gastos fijos que tengas todos los meses. Una vez que lo tengas, tendrás un presupuesto mensual y un objetivo de ahorro, el cual podrás cumplir con techos de gasto y apuntando todo lo que compras

Método kakebo

Todos hemos intentado ahorrar alguna vez en nuestra vida. Al principio parece fácil, pero luego nos damos cuenta de que nuestro método no ha funcionado, ya que nos hemos quedado sin dinero.

Por suerte, el método Kakebo es uno de los mejores para ahorrar casi sin darnos cuenta. Es un método creado hace más de 100 que viene de Japón, pero que funciona genial para conseguir guardar dinero.

Ahorrar con el método Kakebo

El mayor error de la gente es que no tiene en cuenta el gasto que hace. Cuando va a tomar algo al bar o a hacer la compra no apunta lo que ha gastado y no le da importancia. De este modo, muchas veces acaban gastando demasiado dinero en cosas que ni siquiera eran importantes.

El método Kakebo consiste en apuntar todo lo que gastamos, por muy pequeño que sea ese gasto. Da igual que sea la letra del coche o ir un día al bar con los amigos, hay que anotar todo y tenerlo claro.

Eso sí, no solamente basta con apuntar todo, sino que hay que tener un presupuesto mensual que se debe cumplir. Por ejemplo, si ganamos 1000 euros y queremos ahorrar 200, tenemos que ponernos un presupuesto mensual de 800 euros de gastos. Eso sí, hay que tener en cuenta los gastos fijos y restarlos del presupuesto de gasto, algo que nos hará ver el dinero que tenemos para gastos variables.

Una vez que sepamos cuál es el presupuesto para gastos variables, hay que dividirlos en varios tipos. Generalmente, solemos tener gastos imprescindibles como la comida o las medicinas, aunque también tenemos gastos de ocio. En este caso, debes priorizar los llamados gastos imprescindibles y dejar un presupuesto limitado para ocio.

Asimismo, debes tener en cuenta los imprevistos que puedan surgir y crear un fondo de contingencia. Por ejemplo, si tienes 400 euros de gastos variables, puedes reservar 40 euros mensuales para imprevistos que puedan surgir.

En cualquier caso, debes apuntar todo lo que gastas en el día a día, haciendo cuentas sobre el presupuesto que te queda. Es importante hacer esto si se quieren evitar gastos superfluos que se coman el ahorro. Además, debes apuntar los ingresos, incluyendo la nómina o los ingresos extraordinarios que hayas recibido, como por ejemplo una propina de una abuela.

Puedes apuntar tus gastos y tus ingresos de la forma que quieras. Algunos prefieren el papel, pero ahora hay muchas formas de hacerlo digitalmente. Puedes usar hojas de cálculo e incluso usar aplicaciones que te hacen el cálculo automáticamente.

Finalmente, debes hacer balance a final de mes, comprobando si has logrado cumplir tu objetivo. En el caso de ser así, debes seguir en la misma línea; sin embargo, si no lo has logrado, debes reflexionar y hacer ajustes.

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