¿Cómo puedo saber si mi contrato laboral es correcto?

Los contratos laborales que se firman no siempre responden a la legalidad. Hoy te vamos a mostrar cuáles son los elementos que deben aparecer siempre y que te aseguran que tu contrato está bien.

CONTRATO TRABAJO

En un mercado de trabajo en el que prácticamente 9 de cada 10 contratos son temporales y en el que prima la precariedad, es muy probable que algunos de los que han encontrado un nuevo trabajo tengan muchas dudas sobre su contrato. Aunque la desesperación y el miedo contrastan con la alegría de poder tener por fin un puesto, es importante que tengas en tu mano la información necesaria para saber si todo es correcto y legal. Precisamente de este tema queremos hablarte hoy, sobre todo con la campaña navideña que promete generar un montón de trabajos que, pese a todo, durarán muy poco y serán mal pagados.

Los contratos de trabajo deben ajustarse a la nueva normativa que ha reducido toda la masa que existía anteriormente a tan solo cinco posibilidades. De ello hemos hablado ya en nuestro blog, aunque se producen a menudo muchas irregularidades, sobre todo en lo que tiene que ver con los contratos temporales que no lo son, y con aquellos de carácter formativo o de prácticas. Pese a ello, veremos a continuación todos los apartados que debe tener tu contrato de trabajo para que puedas comprobar que está bien.

Los apartados de un contrato laboral

  • El tipo de contrato: este es uno de los datos más importantes de la relación laboral. El tipo de contrato, así como su subtipo te marcarán los derechos que tienes dentro de la entidad como trabajador. Conocerlos es importante para saber a lo que tienes que atenerte como tal y lo que puedes exigir/reclamar en caso de que las cosas no parezcan estar saliendo como tú te esperabas.
  • Los datos de la empresa: en este apartado debe aparecer por completo la identificación total de la empresa. Desde su nombre comercial y el que aparece en el registro mercantil, así como su número de identificación. También debe hacerse mención a la dirección física de ésta, coincidiendo con la sede desde la que se gestiona el contrato laboral
  • Los datos del trabajador: como en el anterior apartado, deben aparecer todos los datos identificativos del trabajador. Para evitar que haya problemas en el futuro, debes revisar que son completamente correctos y que no presentan ningún error, ni de tipo ortográfico ni relacionado con direcciones que ya están obsoletas.
  • Los datos de la cuenta de cotizaciones: este número identifica a la empresa frente a la Seguridad Social. Debe aparecer por norma en el contrato y servirá al trabajador para poder solicitar cualquier documento que requiera ante el ente, así como para solucionar problemas relacionados con los pagos a éste por parte de su organización.
  • Los datos del centro de trabajo: en el contrato, salvo que sea por obra y servicio en varias localidades que todavía no estén previstas, debe aparecer el centro de trabajo al que el empleado acudirá de forma habitual a desarrollar sus labores. Cada vez es más frecuente el teletrabajo, y en ese caso es el propio domicilio del empleado el que se colocaría en esta posición junto con la sede principal de la empresa si acude a ésta aunque sea de forma esporádica.
  • Las cláusulas del contrato: es quizás el apartado más importante y en el que se puede dar lugar a trampas. Hay que revisar sobre todo aquellas cláusulas que limiten los derechos eliminando por ejemplo las indemnizaciones en ciertos casos. La realidad es que no siempre es posible negarse a firmar un contrato porque éstas aparezcan, porque con el actual desempleo habrá cientos de candidatos esperando. Pero conocer de antemano la actitud de la empresa también puede ayudarte a entender tu propia situación laboral y estar atento en caso de que se produzcan desavenencias.
  • Obligaciones de la empresa: en este apartado puede hacerse referencia a las obligaciones que tiene la empresa de forma específica, o simplemente limitarse a enumerar los artículos de las leyes que regulan las relaciones laborales específicas y/o aquellos que hacen referencia a los convenios colectivos de los trabajadores del sector.

Lo cierto es que el mercado del trabajo con todos sus contratos y normas es realmente complejo para el ciudadano de a pie. Ahora que estamos en campaña política no estaría de más que los partidos pensasen por un lado en reducir toda esa burocracia que impide la productividad de unos y de otros, y de paso, incorporar en el sistema educativo asignaturas que ayuden a los ciudadanos a entender todas estas pequeñas cosas que se dan por hecho y que no se enseñan en ninguna parte. ¿No te parece?

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