Autoempleo como única salida laboral

El bombo que se le ha dado a las campañas dirigidas a emprendedores no coincide con la percepción que tienen pymes y autónomos sobre la realidad. Además, parece que la salida laboral única sea ésta.

emprender

Cuando algunos sectores hablan de emprender pareciera que están hablando del nuevo tesoro de España, tal cuál el descubrimiento del oro puro. Sin embargo, cuando se echa un vistazo a los números, se miden en perspectiva los resultados y se analiza la política fiscal que se aplica a estos colectivos, uno se da cuenta de que la realidad es otra, y particularmente opuesta a lo que nos cuentan. De hecho, la mayoría de los nuevos emprendedores que abren sus puertas como pymes o autónomos no lo hacen por convencimiento en sus ideales, sino porque es la única posible salida que encuentran a la crisis.

De hecho, el autoempleo como única salida laboral parece ser la tesis que explica que muchos nuevos empresarios se anoten en los registros fiscales como tal. Pero el hecho de que algunos de ellos, por no decir la mayoría, ni tengan la formación suficiente en la materia, ni tampoco puedan llevar a cabo su proyecto de futuro por la situación actual del país en la que vemos como el consumo se cae a pedazos, hace casi imposible defender que en España hay un gran número de potenciales emprendedores y que las nuevas leyes se lo han puesto muy fácil. Más bien las cifras indican que nos quedamos a la par que estábamos. Se unen nuevos autónomos y pymes, y cierran otras anteriormente configuradas.

Muchas de las que cierran eran históricas y ha sido una mala previsión ante la actual crisis la que las ha llevado a la situación a día de hoy. Muchas otras han echado el cierre porque pensaron que la cosa era más sencilla cuando les contaron que en emprender estaba el verdadero futuro. Unas y otras sufren las consecuencias de un futuro muy incierto que a otros se les está vendiendo como la gran panacea. Y seamos francos, aunque repitan como loros que lo de emprender es la gran idea, no todo el mundo vale para emprender, como no todos sabemos de arquitectura, de finanzas o de medicina.

Emprender requiere de actitudes y aptitudes concretas y el que no las tiene, aunque puede adquirirlas con la práctica y esfuerzo, si parte de la base de que la única motivación que le mueve es que no le queda otra salida laboral que no sea esa. Mal empezamos. De hecho, no podríamos empezar peor. Y el final, ya todos podemos imaginarnos cómo será.

Vía: El Economista

Imagen: Daquella manera

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...