6 señales que te indican que deberías dejar de usar la tarjeta de crédito

La tarjeta de crédito es una de esas armas de doble filo para la economía doméstica. Hoy te damos algunos consejos que te indican cuándo debes frenar el uso de ésta.

tarjetas de crédito

La tarjeta de crédito se ha convertido en un aliado casi imprescindible de nuestros gastos. La falta de liquidez hace que recurramos a ésta y a otros métodos como los microcréditos rápidos para solucionar nuestros principales problemas económicos. Ya sabemos que no son la mejor de las ideas, porque ambos suponen tener comisiones e intereses asociados que van a encarecer de forma considerable la cantidad inicial que hemos solicitado. Sin embargo, hay señales que nos indican que tenemos que parar, porque sino, la cosa se puede poner mucho peor. Así que si quieres evitarte sustos y malos tragos, toma nota de estos 6 signos que te indican que deberías dejar de usar la tarjeta de crédito.

Algunos de los que te vamos a presentar a continuación son realmente evidentes, otros quizás no tanto. En todo caso, unos y otros pueden dar a entender situaciones que si no se frenan a tiempo, pueden desencadenar deudas gigantescas, porque los gastos por impagos, las comisiones bancarias y los intereses, no se frenan en cuanto no tenemos capacidad de pago suficiente; más bien ocurre todo lo contrario. Así que no dejes tentarte por la suerte e intenta que no te ocurra nada de lo que citamos a continuación, o al menos, ponle freno si ya ha pasado.

  1. Comprar porque no te sientes bien. Hacer compras según nuestro estado de ánimo debería ser algo que debemos olvidar a toda costa. De hecho, en caso de que estemos muy contentos, o muy tristes, deberíamos abstenernos de ir al supermercado, a las tiendas de ropa, o a cualquier otro sitio en el que podamos tirar de la tarjeta de crédito. Esa euforia o esa desolación, no nos hacen pensar con claridad, y pueden llevarnos a compras compulsivas que no son nada positivas.
  2. Gastas más de lo que te propones. puede que en alguna ocasión, cuando encuentras alguna ganga, o cuando en las rebajas de repente hay tu talla en todo aquello que estabas buscando, pueda convenir recurrir a la tarjeta y no pase nada por exceder un poco el presupuesto. Sin embargo, cuando esto ocurre muchas veces, tenemos que tener en cuenta que estamos superando nuestro límite de gasto, y que eso puede traernos serias consecuencias.
  3. Ya no recuerdas lo que has comprado. Cuando olvidas lo que has comprado es que o bien has comprado demasiado, o bien lo que has comprado no era realmente necesario. En esos casos, también conviene limitar el gasto en la tarjeta de crédito, para que luego no se nos vaya de las manos mes a mes, o simplemente, empezar a dejarla olvidada en casa. En ese caso no vas a poder recurrir a ella, y cuando vuelvas lamentándote de no haber podido comprar ciertas cosas, luego tendrás tiempo a pensar si realmente eran tan importantes, o eran una de esas compras prescindibles que deberíamos tener más en cuenta.
  4. Compras por promociones o puntos de fidelidad de la tarjeta. Se debe tener mucho cuidado con este tipo de operaciones, ya que en realidad nos encontramos con que no son lo suficientemente suculentas como para justificar el gasto, y en algunas ocasiones tienes unas cláusulas para poder conseguir lo que nos proponen bastante abusivas, con las que resulta bastante fácil caer en la necesidad de tener que comprar algo más antes de que termine el mes. Algo que no necesitamos y por lo que vas a pagar el dinero que cuesta y los intereses que te genera dicha compra.
  5. Usarla para comprar lo básico. Las tarjetas de crédito generan intereses. Solo que en ocasiones no somos tan conscientes de los intereses que generan hasta que nos llega la cuenta a final del mes. De hecho, deberían utilizarse solamente para gastos puntuales, y sobre todo, lo básico debería estar cubierto dentro de un presupuesto personal organizado con el fin de no salirnos de él, o hacerlo solo en contadas ocasiones y bajo el mínimo umbral posible.
  6. Adicción a las compras. En muchos casos, la tarjeta de crédito es la culpable de que acabemos haciéndonos adictos a las compras. De hecho, vemos casos que realmente pierden por completo el control al no ver el dinero físico que nos estamos gastando en la mano. Aunque son excepciones a las normas, y en principio todos somos capaces con un poco de esfuerzo de controlar nuestro gasto, debes tener en cuenta que si muchas veces te pasa que acabas gastando más, y no puedes resistir a la tentación, quizás te venga bien considerar un mes completo, o algún tiempo más sin recurrir jamás a la tarjeta de crédito.

Imagen: Daniel Lobo

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...